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sábado, mayo 15, 2021

Odile Kennel / Algo deshilachado
















algo deshilachado
sorprender el momento (ser sorprendido
por el momento), de noche
cuando se mira por la ventana
y no se ve más luz en la ciudad.

Tomar esto como prueba de
que debemos nuestras vidas
a las coincidencias: líneas que se cruzan
ángulos imprevisibles que juntos no
producen trescientos sesenta grados, ninguna
superficie, ningún cuerpo con volumen
geométrico definible.

Algo deshilachado, nuestra vida, cuando nos arriesgamos
a mirar, de noche, la ciudad
y no hay ningún rayo de luz a la vista, surgen
dibujos que recuerdan a otro
dibujo, solo que se nos escapó cuál era

pero por un momento, y solo
porque lo queremos, nos sentimos
igual a partículas del universo, un poco como
estrellas
calles
polvo
o incluso algo menos
soportable, por eso entramos
a nuestras cocinas, encendemos la luz
y tomamos nota de esto

mientras en otra
ventana en otro departamento
alguien justo sorprendió el momento
(fue sorprendido por el momento)
en el que no se veía ninguna luz y tomó
esto como prueba de que debemos nuestras
vidas a las coincidencias, en el momento
en que discurríamos en una ciudad
que por casualidad se parece a otra.

Odile Kennel (Bühl, Alemania, 1967), Oder wie heißt diese interplanetare Luft, Deutscher Taschenbuch Verlag, Múnich, 2013 Op. Cit. abril 12, 2021
Versión de Silvana Franzetti




ausgefranstes Etwas

den Moment überraschen (überrascht
werden von dem Moment), in dem nachts
beim Blick aus dem Fenster kein
Licht mehr zu sehen ist in der Stadt.

Dies als Beweis dafür nehmen
dass wir unser Leben Koinzidenzen
verdanken: sich kreuzende Linien
unvorhersehbare Winkel, die zusammen nicht
dreihundertsechzig Grad ergeben, keine
Fläche, keinen Körper mit geometrisch
bestimmbarem Volumen.

Ausgefranstes Etwas, unser Leben, wagt
man den Blick, nachts, auf die Stadt
und kein Lichtschimmer in Sicht, treten Muster
hervor, die an ein anderes Muster
erinnern, nur welches, ist uns entfallen

doch für einen Moment, und nur
weil wir es wollen, fühlen wir uns
als Partikel des Alls, etwas wie
Sterne
Straße
Staub
oder noch weniger
Aushaltbares, weshalb wir unsere
Küche betreten, Licht anknipsen
und dies niederschreiben

während an einem anderen
Fenster in einer anderen Wohnung
jemand gerade noch den Moment überraschte
(vom Moment überrascht wurde)
in dem kein Licht zu sehen war, und dies
als Beweis dafür nahm, dass wir unser Leben
Koinzidenzen verdanken, einen Gedankengang
lang in einer Stadt, die zufällig
einer anderen gleicht

viernes, abril 12, 2019

Odile Kennel / pensar salvia

























pienso salvia cuando miro
salvia, pienso verde grisáceo, hojas de terciopelo
por parejas opuestas, labiadas
amargas y aromáticas o no pienso nada
ni salvia ni plantas tampoco aroma
porque por puro pensamiento la salvia
prende bien en la ventana, sin embargo
se echa a perder en la cabeza, entonces para mí
la salvia no existe, aun así existe
para sí y no sabe cómo se llama
y no sabe nada de su existencia
es posible que no sepa absolutamente nada.

Pienso vos cuando no
pienso salvia, no pienso que
los vencejos dormitan
en las esferas más altas del aire
mientras estamos despiertas al lado de la ventana
pienso vos mientras el aroma amargo
y a especia en tu existencia
y en la mía viene de donde el aroma mismo no sabe
y así surge un desequilibrio
existencial en la luz de la tarde
porque sabemos, sabemos con precisión
que el tiempo es nada más que una taza
que se tira hacia el cielo o aceite etéreo o
un dispositivo de aislamiento, es posible

Odile Kennel (Bühl, Alemania, 1967), Oder wie heißt diese interplanetare Luft, Deutscher Taschenbuch Verlag, Múnich, 2013
Versión de Silvana Franzetti

Odile Kennel - Festival de Poesía de Medellín - Poetas Siglo XXI

Foto: Odile Kennel por Jo Frank

salbei denken

ich denke Salbei, wenn ich Salbei
sehe, denke grungraue, samtene Blatter
paarweise gegenstandig, Lippenblutler
bitter und wurzig, oder ich denke nichts
nicht Salbei, nicht Pflanze, nicht Duft
weil vor lauter Denken der Salbei
wohl vorkommt am Fenster, doch
verkommt im Kopf, er also fur mich
nicht existiert, er aber fur sich
existiert und nicht weis, wie er heist
und nichts weis von seiner Existenz
vermutlich gar nichts weis.
Ich denke du, wenn ich nicht
Salbei denke, nicht denke
dass die Mauersegler dosen
in den hoheren Schichten der Luft
wahrend wir wach liegen am Fenster
ich denke du, wahrend der bittere
und wurzige Duft in deine und meine
Existenz dringt, von der er nichts weis
und so entsteht ein existenzielles
Ungleichgewicht im Nachmittagslicht
denn wir wissen, wir wissen sehr genau
dass alle Zeit nur eine himmelwarts sturzende
Tasse ist oder atherisches Ol, oder
eine Apparatur der Einsamkeit, vermutlich