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sábado, marzo 23, 2019

Monika Rinck / Déjese debilitar más
















un verbo que me alojó durante algún tiempo: debilitar.
no obstante maduré por dentro una nueva dureza de amarillo. ¿acaso
los membrillos verdes no son mucho más duros? membrillos amarillos se debilitan.
cuando llueve, revientan. se pudren en la copa del árbol. son
picados. la picadura por antonomasia significa para el membrillo dos cosas:
huella (de una disminución) y aumento (de intensidad).
pero cuando en uno disminuye o crece, queremos
debilitarlo más. ¡o fortalecerlo! alteza, con su permiso,
¿qué leyó Usted recientemente?, como Usted proclama,
¿ambos son uno? ¿quién se entrega y quién se rinde? Usted está
entre dos lagos, ambos espejos crecen. rápidamente se desdibujan
en su imaginación las pocas fronteras que Usted aún tenía.
¿quiere adoptar el otro color? con mucho gusto. Usted ya es
súbitamente uno de dos que actúa y sufre.

Monika Rinck (Zweibrücke, Alemania, 1969), Helle Verwirrung, Kookbooks, Berlín, 2009
Versión de Silvana Franzetti

Goethe Institut - Eterna Cadencia - Festival de Poesía de Medellín - Otra Iglesia Es Imposible


LASSEN SIE SICH WEITER SCHWÄCHEN

ein verb, das mich zeitlang beherbergt hat: zu schwächen.
ich bin indes in eine neue härte gelb hineingereift. doch sind
nicht grüne quitten noch viel härter? gelbe quitten schwächeln.
wenn es regnet, platzen sie. faulen baumhoch. werden
fleckig. der fleck schlechthin ist für die quitte zweierlei:
spur (einer minderung) und zuwachs (von intensität).
wenn es aber in einem sich mindert und steigert, wollen wir
es weiter schwächen. oder aber stärken! hoheit, mit verlaub,
was haben Sie denn jüngst gelesen, da Sie verkünden,
es sei beides eins? wer gibt hin und wer gibt auf ? Sie stehen
zwischen zwei seen, beider spiegel steigen. zügig verschwimmen
in Ihrer vorstellung die wenigen grenzen, die Sie noch hatten.
wollen die andere farbe annehmen? gerne. schon sind Sie
unversehens eine von zweien, die handelt und die erleidet.
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Foto: Monika Rinck por Ute Rinck  Literatur Port

jueves, septiembre 15, 2016

Monika Rinck / Dos poemas
















de zum fernbleiben der umarmung (2007):

i had a pony (her name was lucifer)

su mirada ávida de pony, bajo cejas llameantes
así petrifica las flores el cielo en piedra
lapislázuli y en banda ancha petrifica los rojos
los corales en arrecifes rodeada de mozos
otra vez no puede pagar debe
irse ya un forcejeo en la espalda
los clientes miran el piso a través de los vasos
cuando el mozo la lleva de los pelos
ríe pierde el equilibrio casi no conoce dosis
su brazo en alto se agita reforzado tóxicamente
tintinean las joyas baratas como llaves
el modo en que ahora grita cómo puede ser
que nosotros todos nosotros hayamos olvidado por completo
que de la garganta de la medusa decapitada
por Perseo emana el hijito de un caballo
que le lleva rayos y truenos a zeus
quien no contó hasta ahora en absoluto con
estos atributos de la dominación –


de Verzückte Distanzen (2004):

la defense

pocos grados, tal vez cinco
o siete, vuelven ardiente la ciudad
en deriva semántica, haitiana, una túnez tal vez,
se deja llevar en dirección al ecuador, el calor,

la desesperación, mi amor, veo
cómo la correa, la dicha, este bolso,
te cabe en el hombro, el blanco,
clara, y nunca totalmente seca, una franja

en el cielo dichoso, tan alto o más alto,
los ejes defienden la altura contra la extensión
cortan caminos transversales, hunden
la histérica vereda en el suburbio

se siente la desesperación, se siente
aquello que sienten los que son felices, se llena
el gran foro, más grande aún,
con personas, el ascensor, los ejes

de la circulación, dirigidos hacia el cielo,
hacia la bóveda, el eje transversal, mientras tanto
los amigos en auto alquilado suben
por el carril en dirección equivocada

porque los amigos son como los sentimientos
potenciados, son como la expectativa, son
temperaturas dialécticas, ya no distinguen
entre dicha y desesperación.

Monika Rinck (Zweibrücken, Alemania, 1969), para el XXIV Festival de Poesía de Rosario (este vínculo no suele funcionar), setiembre de 2016
Versiones de Silvana Franzetti

i had a pony (her name was lucifer)

ihr gieriger ponyblick unter züngelnden brauen
so versteinert sie blüten den himmel zu stein 
lapislazur und in breitband versteinert sie rotes 
korallen zu riffen umkreist von den kellnern 
kann sie schon wieder nicht zahlen sie muss 
sofort weg hier ein gerangel im rücken
die gäste schauen zu boden in gläser
als sie ein kellner an den haaren herbeizieht 
lacht sie kippt fast kennt keine dosierung
ihr erhobener arm fuchtelt toxisch verstärkt
klimpern die billigen klunker wie schlüssel
wie sie jetzt losschreit wie es denn sein könne
dass wir wir alle offenbar komplett vergessen
dass dem hals der von perseus geköpften
medusa ein pferdesöhnchen entsteigt
das blitz bringt und donner dem zeus
der über diese attribute der herrschaft 
zuvor überhaupt nicht verfügte –


la defense

es sind nur wenige grad, vielleicht fünf
oder sieben, um die erhöht die glühende stadt
in semantischer drift, haitisch, ein tunis vielleicht,
in richtung äquator davontreibt, die wärme,

die verzweiflung, mein liebling, ich sehe, 
wie der riemen, das glück, diese tasche, 
dir in die schulter, die weiße, hineingeht,
hell, und niemals ganz trocken, ein streifen

am glücklichen himmel, so hoch oder höher, 
verteidigen achsen das hohe gegen das weite
schneiden sie wege in das gequerte, senken
den hysterischen steg weit in die vorstadt

man fühlt die verzweiflung, man fühlt
was die glücklichen fühlen, es füllt sich 
das forum, das große, noch größer, 
mit menschen, der aufzug, die achsen

des kreislaufs, gerichtet, zum himmel, 
zur wölbung, die quere, indes fahren die
freunde im gemieteten auto den zubringer 
in einer nicht glücklichen richtung hinauf

denn die freunde sind wie die gefühle
gesteigert, sind wie die erwartung, sind
dialektische temperaturen, unterscheiden
zwischen glück und verzweiflung nicht meh.