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martes, mayo 12, 2020

Miroslav Holub / Dos poemas


Napoleón

Niños, cuándo
nació Napoleón Bonaparte,
pregunta el maestro.

Hace mil años, dicen los niños.
Hace cien años, dicen los niños.
El año pasado, dicen los niños.
Nadie lo sabe.

Niños, qué hizo
Napoleón Bonaparte,
pregunta el maestro.

Ganó una guerra, dicen los niños.
Perdió una guerra, dicen los niños.
Nadie lo sabe.

Nuestro carnicero tenía un perro
que se llamaba Napoleón,
dice Frantisek.
El carnicero le pegaba y el perro murió
de hambre
el año pasado.

Y todos los niños tienen pena ahora
por Napoleón.


Cementerio judío de Olšany,
tumba de Kafka, abril, soleado 

Bajo los sicomoros indagan
algunas palabras vertidas de la lengua.
Abandono próximo
y por ende pétreo.

Un hombre viejo en la puerta
con aspecto de Gregorio Samsa,
que no se metamorfoseó,
entrecierra los ojos a esa
luz desnuda
y a cualquier pregunta responde:

Perdone, yo no sé,
no soy de Praga.

Miroslav Holub (Pilsen, República Checa, 1923 - Praga, 1998), Poemas, traducción Carlos Cid Abasolo y Šárka Grauová, Cátedra, Madrid, 1990

Otra Iglesia Es Imposible - Slovník Ceské Literatury - Poetry Foundation - Poetry International Archives - Adamar - Poesía Digital
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Foto: Raza Rumi

lunes, julio 18, 2016

Miroslav Holub / Breve reflexión sobre una anciana con carrito















Dados una anciana y un carrito,
es decir, el sistema de una anciana A y un carrito C,

el sistema se mueve del umbral U a la esquina E,
de la esquina E a la piedra P, de la piedra P
al bosque B, del bosque B al horizonte H.

El horizonte H lugar es donde termina la visión
y empieza la memoria.

Sin embargo el sistema se mueve
a velocidad constante v,
por una vía constante,
por un mundo constante y
por un destino constante,
reanudando su impulso y su sentido
por sí mismo.

Es un sistema relativamente independiente,
en los parajes de horizonte a horizonte,
siempre una anciana con carrito.

Y así se forma de una vez para siempre
aquella unidad geodésica,
unidad de la peregrinación de ida y vuelta,
unidad del otoño,
unidad del pan nuestro de cada día,
unidad del viento y del bajo cielo,
unidad del hogar en la distancia,
unidad así como nosotros perdonamos,
unidad del anochecer,
unidad de las huellas y el polvo,
unidad de la vida cumplida amén.

Miroslav Holub (Pilsen, República Checa, 1923 - Praga, 1998), Poemas, traducción de Carlos Cid Abasolo y Šárka Grauová, Cátedra, Madrid, 1990
Envío de Jonio González

Foto: Pieter Vandermeer/Poetry International Archives