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miércoles, octubre 09, 2024

Martha Kornblith / Dos poemas



Tus padres te miran.
Ellos habitan en tus delirios.
Te recuerdan las fechas,
el cumpleaños, el aniversario.
Te corrompen tus sueños.
Conspiran en las viejas fotos.
Te anuncian tu próxima liberación.
Tus padres te dicen:
Todo tiene solución
menos la muerte.
Pero yo sé que nunca más
callarán mis nervios
y me hundiré en mi muerte simbólica.
Sin más definiciones.

Oraciones para un dios ausente, 1995


Saga de la Familia

En todas las casas
siempre habitará un poeta
con una hermana (que no es poeta)
que le dirá
que escriba una biografía
sobre su familia.

En todas las casas
habitará una poeta
-loca además-
como aquellas que sostienen
a duras penas
sus propias biografías desdeñables:
Ellas avizoran pasados autistas
mujeres que dicen palabras soeces
dan tumbos a medianoche.

En todas las casas
habitará un primo lejano
-que vive en otro país-
y que busca (en inglés)
la génesis de la familia.
Conoció, hace años,
a esta pariente esquizoide
(tan callada, tan lejana -dijo-)
("So quiet, So withdraw").
No la reconoció en su última foto.
("lucía tan diferente")
("She looked so different,
so atractive, so outlocket")

En todas las casas
habitará una hermana poeta
-loca además-
que busca su propia desdeñable
génesis
(aquella que ya conocemos).

En todas las casas
habitará una hermana
que le pedirá a su hermana poeta
que escriba la historia
de la familia.
Esta poeta (loca de la casa)
pasará a formar parte de esta saga
el día en que deje el teléfono desconectado
en el filo de la madrugada.

Sesión de endodoncia, 1997

Martha Kornblith (Lima, 1959 – Caracas, 1997), Obra completa, Eclepsidra, Caracas, 2016


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Foto: Editorial Eclepsidra/Instagram

jueves, septiembre 30, 2010

Martha Kornblith / Dos poemas



Por eso dedicamos nuestros libros
a los muertos.
Porque tenemos la vana convicción
de que nos escuchan.
Nosotros, cómplices de oficios
menos inocentes,
creemos que seremos dioses
en otros mundos
porque pensamos que la felicidad
es la distancia del milagro
cuando soñamos con una palabra,
cuando vemos alzarse los aviones.

*

Por eso me volví poeta
porque pasa lento el tiempo en soledad.
¿No es apenas un peligroso instante
lo que sostiene nuestra cordura?
¿No depende la locura
de nuestra única, frágil, cuerda?
¿No pende ella de un solo término,
del preciso término
aquel que nos salva
o nos condena?

[Oraciones para un dios ausente, 1995]

Martha Kornblith (Lima, 1959-Caracas, 1997), Gina Saraceni, En-obra. Antología de la poesía venezolana 1983-2008, Editorial Equinoccio, Caracas, Venezuela
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Foto: Martha Kornblith Herederos Del Kaos/Homenajes

viernes, mayo 01, 2009

Marta Kornblith / He visto a un poeta















He visto a un poeta escribir
acerca de la inutilidad de la poesía.
Ellos, en el final de sus vidas,
se vuelven caóticos y telúricos,
reflexionan sobre el cosmos,
denigran, con justa razón, del poema
mientras sus manos se convulsionan
sobre un vaso de whisky
y vuelven al tormento inicial
que se expande ahora en las dedicatorias.
Dormitan sobre sus carátulas
pero ya no conspiran, como otros, en los salones.
Buenos y visionarios,
no confiesan nunca su debacle,
están sobre el fin del mundo.
Lloran porque la palabra se ha vuelto estúpida
y se preguntan si ha sido legítima la espera.

Marta Kornblith (Lima, 1959-Caracas, 1997), Oraciones para un dios ausente, Monte Avila, Caracas, 1994
Envío de Gustavo Valle

De Kornblith en este blog:

miércoles, octubre 01, 2008

Marta Kornblith / ¿Quién puede decir que he perdido?




Quién puede decir que he perdido?
Si no es menos naranja la naranja porque se pudre
si no es menos árbol el árbol porque se tuerce
si nos cubre el hábito del cielo
el hábito de la mañana
el hábito del día.
Todo esto hemos hecho
fructuoso o no
es nuestra piel, nuestro nombre
No podemos recorrer todos los jardines
no podemos tener todos los silencios
Este camino es nuestro único camino
nuestras raíces se han aferrado
al oro y al barro
hemos cosechado en la podredumbre
Que nuestro privilegio, nuestra ganancia
es la costumbre y el viaje
es a lo que me refiero.

Marta Kornblith (Lima, 1959-Caracas,1997)

Gentileza: Janett Monteverde, Caracas

Noticia en El Universal, Caracas
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Última actualización: 2025