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lunes, 9 de marzo de 2015

Reseña | 'Buena gente' en el Teatro Rialto de Madrid

 
Uno de los principales poderes del teatro es que te permite adentrarte en un espacio ajeno muy íntimo, que forma parte de lo más privado del otro. Te permite observar la vida del personaje, ahí casi al alcance de la mano, y se disparan las ganas de darle un abrazo cuando la ternura lo invade todo. Esto ocurre en Buena gente, la historia de una madre soltera, Margarita, quien, casi con 60 años y una hija discapacitada de 40, se queda en paro. Al final, tras el viaje de algo más de una hora y media, uno quiere saltar al escenario y darle un abrazo a Margarita.
 
La obra comienza con una conversación entre la protagonista, que trabaja en una tienda, y su jefe, mucho más joven que ella, el hijo de una antigua amiga fallecida. Él tiene que despedirla y ella, que lo intuye, no le da tregua, apelando a todo, aferrándose a lo poco que le queda para evitar ese despido. Pero, aún así, nada, los engranajes de la empresa no pueden detenerse y Margarita se ve sin nada, con el único apoyo de sus amigas para salir adelante. Después de esos primeros minutos pasarán muchas cosas en esta obra vinculadas a la clase social, al pasado, a los orígenes (al barrio) y a los sustentos.
 
Protagonizada por Verónica Forqué, la actriz es un derroche de carisma y de humanidad. Es capaz de llenar de veracidad a su Margarita, una de las tantas margaritas que han proliferado en los últimos años (duele que eso ocurra, que eso esté ocurriendo). Y, junto a ella, David Serrano, Diego Paris, Pilar Castro y Susi Sánchez, cuatro intérpretes espléndidos.
 
Buena gente es una historia de dignidad, de superación constante cuando todo se pone cuesta arriba, porque la vida es muy perra. Es un drama disfrazado de comedia, con un texto magnífico que logra hacer reír al espectador una y otra vez, y mientras se escapan las risas el estómago se encoge y el subconsciente pregunta "¿de qué te ríes, desgraciado? esto no es gracioso". Y esa mezcla es la que hace más inolvidable esta obra que merece la pena ver. Y querer salir al escenario al final abrazar a Margarita.
 
Estará en el Teatro Rialto de la Gran Vía de Madrid hasta el próximo 26 de abril.
 
 
Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 10 de octubre de 2014

TEATRO | UN BUEN SAMARITANO


En una situación desesperada, un buen samaritano se ofrece a ayudarte. Lo que no sabes es que abrirle las puertas de tu casa puede hacer saltar por los aires el frágil equilibrio de tu vida.
Desde muy al comienzo, esta obra de teatro logra crear una atmósfera dramática en la sala: la protagonista fue torturada durante la dictadura y ahora la vida parece ponerle delante a la persona que estuvo a punto de quitársela. Una situación que, además, pone en peligro el proceso de paz, justo ahora que la clase política quiere pasar página, como si fuera así de fácil obviar el terror. Como si el fascismo se fuera por el desagüe de la ducha, se pudiera dejar guardado en un cajón. 
No se mencionan países. No hace falta. La historia está tan bien contextualizada que se sabe perfectamente de qué país se está hablando. Además, las dictaduras se parecen demasiado, podría ser España, incluso hoy, cuando aún no han querido devolver la dignidad a todos aquellos que fallecieron, a sus familias. Y es que en Un buen samaritano el espectador se convierte en un fisgón de la intimidad de un matrimonio marcado por una dictadura pasada, pero aún muy viva. 
Un buen samaritano es una obra pequeña pero muy grande: consigue contar mucho más de lo que dice el texto, consigue llegar a lugares profundos y, sobre todo, consigue que el espectador se plantee cuestiones relacionadas con el perdón, con los vínculos afectivos fortalecidos por la tragedia. ¿Sería capaz de perdonar a quién me marcó la vida para siempre? ¿a quién me rompió en dos? Pero la obra es también construcción y reconstrucción, es seguir adelante cuando las razones se difuminan. 
Tres actores que sacan adelante un texto inteligente, especialmente la actriz Marta Gago, en una descarga de intensidad que logra encauzar: es una de esas interpretaciones que no pueden llorar sobre las tablas, pero esas lágrimas tienen que salir una vez finalizada la obra. 
Un buen samaritano es una obra de las que duelen, de las que sales de la sala con un nudo el estómago pero con las terminaciones nerviosas henchidas de gratitud, porque hay historias que merecen ser contadas, perdones sobre los que merece la pena reflexionar. Absolutamente recomendable, por todo el corazón que hay en ella.

La obra va a estar tres fines de semana en Madrid, en la Sala La Tirana Malas Artes. No os quedéis sin verla. Podéis encontrar entradas AQUÍ.

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria 
Imagen: La Tirana Malas Artes

lunes, 11 de agosto de 2014

LO MEJOR DE ANTONIA SAN JUAN en el Teatro Apolo de Madrid


Otra que se ha quedado sin vacaciones es Antonia San Juan. Aquí estamos los dos, sufriendo el verano madrileño. Los pobres desgraciados a los que nos toca pasar los calores de la ciudad nos consolamos unos a otros diciendo que en Madrid se está genial en verano, que apenas hay coches, ni hay gente, ni niños ni nada. Y en parte es verdad (¡oh benditos 20 minutos que tardo en llegar a la oficina, cuando fuera de la temporada vacacional tardo 50!), pero lo que no contamos es que hay líneas de Metro cerradas, incluso que cortan carreteras (mi acceso a Móstoles, que nombró ayer en tres ocasiones, lleva toda la semana cerrado por obras). Tampoco contamos que la gente no para de hacerse fotos en playas para su regocijo y nuestra desdicha y que la ciudad, en agosto, es el puto infierno sin aire acondicionado. Así que para sobrellevar tanto hastío y tanto dolor, qué mejor que buscar la risa. Es por eso que el pasado viernes 8 estuve viendo Lo mejor de Antonia San Juan, en el Teatro Apolo de Madrid. Una función que comenzaba a las 23:30, porque, señoras y señores, hay que tenerlos muy bien puestos para atreverse a pisar el asfalto antes de esa hora.

Lo mejor de Antonia San Juan es una recopilación de dos décadas sobre las tablas. Monólogos revestidos de total vigencia, hasta el punto que la canaria no dudo en hacer referencia a todo el dinero que nos han robado a los españoles los Puyoles. Y en decirle unas cuantas verdades al cerdo de presidente que los españoles han elegido en desgracia.

Monólogos sobre el amor y el desamor, sobre el dinero. Sobre la vida, en definitiva. Cargados de un mordaz lenguaje y una acidez que escuece por certera y real. Todos con un trasfondo social, para que las sonrisas queden insertadas en un lugar sólido. Y con una pizca de absurdo, de esperpéntico y también, por qué no, de drama.

Antonia San Juan sola sobre el escenario, demostrando que hay que tener mucho arrojo y mucho carisma para llenar el escenario, para hacerlo con tal verborrea descontrolada, para declamar con tal velocidad e, incluso, en verso. 

Id al Nuevo Apolo a Lo mejor de Antonia San Juan este agosto infernal y no la dejéis sola, que así el calor es más llevadero. 

martes, 12 de marzo de 2013

LOCOS POR BENEDETTI


Locos por Benedetti es el título de una obra interdisciplinar que tuve la oportunidad de ver hace unos días en el Teatro  Modesta Sanginés de La Paz, en la que se hace un repaso a la vida y la producción poética del uruguayo Mario Benedetti. Teatro, poesía, danza y música en directo para llevarnos hasta lugares humildes y verdes, para hablarnos del amor por Luz, la que fue su mujer durante seis décadas, para encogernos el alma con la nostalgia del exilio y la tristeza de la dictadura, para alzar las manos victoriosas en el rencuentro con la patria.

Fue una tarde agradable, cargada de emoción para los uruguayos que estaban sentados delante mía en el teatro, tal y como nos lo confesaron cuando se encendieron las luces, a los que vi darse un beso cargado de recuerdos cuando recitaron Corazón coraza. Una compañía joven pero con un actor principal que demostró tablas, y con un grupo de actores que solventaron a la perfección, sin que les temblara la voz, el reto de estar a la altura de los poemas de Benedetti. 

Quiero compartir con vosotros la canción Ojalá, de Silvio Rodríguez, un tema precioso, quizá de desamor, quizá de amor, de amor y de admiración que perdura para esa mujer que se fue, como se fue Luz antes que Mario, ojalá por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre en todos los segundos, en todas las visiones... quizá también trate la canción de esa realidad latinoamericana tan estrechamente vinculada a los viejos gobiernos de difuntos y flores, a las dictaduras toleradas e impuestas por Estados Unidos, que mermaron el desarrollo de toda la región, pero lo que no sabían es que crecería una fuerza social más grande, lo que no sabían es que las sonrisas perdurarían por siempre, que el verde y la alegría se mantendrían a pesar de las imposiciones dictatoriales...





Y vinculada también a esa realidad latinoamericana, porque el Sur también existe, está esta poesía de Benedetti que se llama Te quiero, y que dice tanto, tantísimo sobre el amor, sobre la justicia, sobre ser pueblo. Preciosa:

Tus manos son mi caricia 
mis acordes cotidianos 
te quiero porque tus manos 
trabajan por la justicia 

si te quiero es porque sos 

mi amor mi cómplice y todo 

y en la calle codo a codo 

somos mucho más que dos 

tus ojos son mi conjuro 

contra la mala jornada 

te quiero por tu mirada 

que mira y siembra futuro 

tu boca que es tuya y mía 

tu boca no se equivoca 

te quiero porque tu boca 

sabe gritar rebeldía 


si te quiero es porque sos 

mi amor mi cómplice y todo 

y en la calle codo a codo 

somos mucho más que dos


y por tu rostro sincero 

y tu paso vagabundo 

y tu llanto por el mundo 

porque sos pueblo te quiero 

y porque amor no es aureola 

ni cándida moraleja 

y porque somos pareja 

que sabe que no está sola 


te quiero en mi paraíso 

es decir que en mi país 

la gente viva feliz 

aunque no tenga permiso 

si te quiero es porque sos 

mi amor mi cómplice y todo 

y en la calle codo a codo 

somos mucho más que dos.


Por último, os dejo otro de los poemas de Benedetti, A la izquierda del roble, esta vez en la voz del actor principal de la obra: 

martes, 18 de septiembre de 2012

CINCO HORAS CON MARIO en el Teatro Arlequín de Madrid


Sin saber muy bien por qué, se nos hizo tarde. El tiempo se nos pasó volando y cuando quisimos darnos cuenta estábamos corriendo por la Gran Vía, esquivando a la multitud que paseaba la tarde del domingo. Cuando nos sentamos en la sala, acalorados, estábamos sudando. No tuvimos tiempo de aclimatarnos, pero no hizo falta, ya que fue la actriz Natalia Millán, sola en el escenario, quien, metida en la piel de Carmen Sotillo, Menchu, la que se encargó de llevarnos hasta esa habitación casi en penumbra para velar a su esposo Mario, fallecido a los 49 años. Mario no estaba ya, y sí estaba.  Sí estaba todavía, su cuerpo caliente y sus ideas y su forma de pensar, y su cuerpo enjunto y su mal carácter a veces. ¿Pero cómo no iba a enfadarse si el padre de uno de sus alumnos le llevo un cordero de cuatro kilos? Eso, así lo entendía Mario, es corrupción. Aunque a Menchu no se lo pareciera, aduciendo que al niño Jesús le llevaron queso los pastores y muchos más regalos, y ¿acaso él los rechazó? Pues eso. 

Y para entonces estábamos ya tan dentro de la obra, llevábamos tanto tiempo sonriendo, riéndonos en bajito incluso porque una señora con el pelo canoso estaba muy seria a mi lado, no sé de que pie cojearía. Igual no entendía la obra... En fin, tantos minutos disfrutando del monólogo de Carmen, del monodiálogo diría yo. Porque esa mujer no hablaba sola. Disfruté igual que hace años disfruté con la novela.  Un texto imprescindible, una obra que no nació para ser representada sobre un escenario y que, sin embargo, ha madurado vinculada irremediablemente a los escenarios. 

Es curioso como Miguel Delibes consiguió que este libro viera la luz en 1966, o los censores eran muy tontos -que lo serían- o él era ya tan famoso y tan querido que se lo perdonaban todo. Es curioso, además, porque no la publicó desde el exilio, no, sino desde su Valladolid natal, de la que apenas salió. Y es curioso, sobre todo, porque con esa  ironía es capaz de hacer una crítica feroz a un régimen totalitario que se sustentó en los pilares de la iglesia. No deja títeres con cabeza. Y lo más gracioso, o lo más triste, es que alguna de las sentencias parecían estar todavía hoy vigentes, quizá con una vigencia renovada tras unas cuantas buenas décadas. Como decía Menchu, adónde vamos a llegar, a un país en el que todo el mundo pueda estudiar, los ricos y los pobres. Venga hombre... Si siempre ha habido clases... además, si no hubiera pobres, ¿cómo los ricos ejercerían su solidaridad?

Miguel Delibes no pudo ver a Natalia Millán interpretar a uno de los personajes más carismáticos que parió el escritor, pero estaría orgulloso de la interpretación, sin duda. Estaría orgulloso por la versatilidad, por la fidelidad al texto, y por darle ese aire tan de señorona que tenía Carmen, ese aire de mujer criada en plena dictadura, bajo las ideas y los preceptos que impuso ese monstruo dictador y asesino que fue Francisco Franco y que paralizaron España durante cuatro décadas. Estaría orgulloso por ver cómo es una dignísima sucesora de Lola Herrera, por ver cómo es capaz de la risa al llanto, de la alegría por los recuerdos felices al enfado por los momentos en los que se sintió humillada. Por imprimir a sus palabras la naturalidad y el tormento de una mujer que acaba de perder a su marido y que todavía necesita contarle cosas. Necesita estar a solas con él, reprocharle aquello que no tuvo de él, como el Seiscientos, que todo el mundo tenía ya y que su marido se empeñaba en decir que no lo necesitaban, y seguramente tenía razón, y por eso jamás lo compraron. En definitiva, necesitaba sus cinco horas con Mario.

No dejen de leer el libro. No dejen de ver esta obra en el Teatro Arlequín, donde solo estará hasta el 12 de Octubre. Porque cuando uno va a ver una buena obra de teatro, la sensación a la salida es tan grata que todo lo demás, incluso lo malo, al menos durante un rato, no importa, se lo digo en serio.

sábado, 7 de julio de 2012

LUCES DE BOHEMIA, de Ramón del Valle-Inclán


Tenía ganas de leer una de las obras más importantes de uno de los hombres más prolíficos de las letras españolas: Ramón María del Valle-Inclán, dramaturgo, poeta, novelista. Un hombre de aspecto peculiar y vasta cultura, cuya vida y creaciones literarias dan para escribir unas cuantas tesis doctorales. Valle-Inclán, una de las figuras clave en la literatura universal del siglo XX alcanzó con esta obra teatral, Luces de bohemia, su cenit creativo, dando forma y fondo al esperpento, en el que la deformidad de los personajes, de la sociedad y del país imposibilitan el progreso y el buen vivir. 

El protagonista es el decadente escritor ciego Max Estrella, uno de esos personajes a los coges cariño en pocas páginas, él es la auténtica luz de la bohemia española, él es el espejo de la miseria y de la dignidad, él y su tono mordaz e irónico. La acción se centra en los últimos momentos de su vida decadente. 

Leído y disfrutado en apenas un par de horas de lectura, Valle-Inclán consigue un diagnóstico de esa España de principios del siglo XX, donde la picaresca seguía presente, la corrupción latente, y consigue diseccionar el carácter español que durante siglos ha castigado el talento y premiado la mediocridad. Y lo más sorprendente (y alarmante) es que casi 100 años después de la publicación de esta obra hay algunos aspectos que apenas han cambiado, y ahí es donde  radica el éxito de Luces  de bohemia, en su atemporalidad. Un retrato esperpéntico, que baila entre la risa y el horror, de lo que hemos sido y, por desgracia, seguimos siendo. Como si de una maldición eterna de los dioses se tratara, imposible escapar de la necia ignorancia y del abrumador borreguismo que hace de esta sociedad un circo de pan y toros. 

Estructurado en quince escenas (algo inusual en teatro) Valle-Inclán consigue en Luces de bohemia una suerte de cuadro cubista, con miles de espejos que muestran a unos personajes deformados y, aunque grotescos, terriblemente vivos. Un desfile de personajes que representan a todos los estamentos de la sociedad, desde el funcionario hasta la prostituta. 

Una lectura obligatoria, que se queda dentro durante días por la precisión y la verosimilitud de esta deformidad que se disfruta y que produce, al mismo tiempo, terror. Una deformidad del pasado que hoy está más presente que nunca. Un Madrid de ayer que en poco se diferencia al Madrid de hoy, con estos políticos que no hacen política, sino "desgraciarnos" y hacernos creer que tal desgracia es necesaria para seguir adelante, para salir de una situación de la que no somos responsables. Hoy, más que nunca, nos hacen falta más Ramones del Valle-Inclán, nos hacen falta escritores realmente interesados en diseccionar esta sociedad que ha vivido y vive feliz y desdichada a partes iguales, ligada a una idiosincrasia especial, maravillosa y terrorífica. Especial y vulgar. Y, desde un punto de vista literario, tremendamente bella, gracias, sobre todo, a este idioma nuestro tan rico, tan preciso y tan hermoso. 

martes, 19 de junio de 2012

PREMIOS UNIÓN DE ACTORES: Crónica y Palmarés

Concha Velasco, homenajeada por sus compañeros de profesión

  • José Coronado y María León elegidos como Mejores Actores Protagonistas de Cine
  • La voz dormida y Primos consiguen dos galardones para sus intérpretes
  • Triunfo de la obra de teatro La avería y de la series de televisión Crematorio y La República

El Teatro Circo Pryce de Madrid desenrolló anoche su alfombra roja para acoger a la flor y nata de la interpretación española, reunida allí para la fiesta de la Unión de Actores, que entregaba sus galardones en la que es ya la XXIª edición de estos premios. 

Una gala dinámica, ágil y con unos marcados tintes políticos desde el inicio hasta el final, y es que, como señaló Vicente Cuesta, secretario de la unión, se trata de un sindicato y, como tal, denunciaron los daños que los recortes del Gobierno están haciendo a la profesión. Algo que subrayó Pilar Bardem: "Esto se llama Unión de actores y miremos por donde lo miremos hay que estar unidos o nos van a dar por todos los lados". 

El éxito del dinamismo se basó en unos maestros de ceremonias que anunciaban el nombre de los premiados y ellos mismos hacían entrega de los premios. Unos galardones que reciben los actores gracias a los votos de sus compañeros de profesión, lo que les convierte en unos premios "entre amigos", cargados de cariño. 

Entre los discursos más emotivos de la noche hay que destacar los de Juana Acosta y Alejo Sauras, premiados como Intérpretes de Reparto en Televisión. Ella, galardonada por la serie Crematorio dio las gracias a sus compañeros de profesión en España, un país en el que lleva trabajando ya 12 años. Él, premiado por su trabajo en La República, agradeció su premio al borde de las lágrimas. 

Uno de los momentos más graciosos vino de la mano de Petra Martínez, elegida como Mejor Actriz de Reparto por su pequeño papel en Mientras duermes. Compartía nominación con Marisa Paredes a quién le dijo: "Lo siento Marisa pero tú tienes mucho premios, mucha fama y mucho dinero, ¿a qué te alegras por mí?", lo que hizo estallar en carcajadas al público. Su discurso continuó con una declaración de amor a su marido y un chiste, sí señores, un chiste.

Los galardonados como Mejores Actores Protagonistas de Cine fueron José Coronado por No habrá paz para los malvados, que se ha llevado todos los premios de la temporada, y María León, que se impuso a Elena Anaya y a su compañera en La Voz Dormida, Inma Cuesta. León no estuvo presente en la ceremonia porque se ha hecho una lesión en un pie. 

La gala finalizó con la entrega del premio Toda una vida a la grandísima Concha Velasco, un homenaje a toda su trayectoria artística que comenzó hace casi 60 años. Concha Velasco es una trabajadora inagotable que ha participado en unas 80 películas y más 30 obras de teatro, así como en series de televisión y que hoy, a sus 72 años, sigue sobre las tablas de un escenario. Una carrera interpretativa impecable por la que ha recibido numerosos galardones, entre los que cabe destacar el Premio Nacional de Teatro, el TP de Oro o el Premio de la Academia de Televisión a Toda una vida, y ahora, el de la Unión de Actores, que recogió con todo el público en pie, muy emocionada y feliz, y que dedicó a su familia, a sus compañeros y a Pilar Bardem, de la que dijo haber aprendido muchísimo en todos los niveles. Ya sólo le falta el Goya de Honor para poner la guinda a una carrera llena de satisfacción, la satisfacción del trabajo bien hecho.

PALMARÉS

CINE

Mejor Interpretación Protagonista:
María León por La voz dormida
José Coronado por No habrá paz para los malvados

Mejor Interpretación Secundaria:
Ana Wagener por La voz dormida
Raúl Arévalo por Primos

Mejor Interpretación de Reparto:
Petra Martínez por Mientras duermes
Antonio de la Torre por Primos

TEATRO

Mejor Interpretación Protagonista:
Asunción Balaguer por El pisito
Asier Etxeandía por La avería

Mejor Interpretación Secundaria:
Elisabeth Gelabert por Veraneantes
Daniel Grao por La avería

Mejor Interpretación de Reparto:
María Isasi por Incrementum
Chema Muñoz por Veraneantes

TELEVISIÓN

Mejor Interpretación Protagonista:
Alicia Borrachero por Crematorio
Javier Gutiérrez por Águila Roja

Mejor Interpretación Secundaria:
Juana Acosta por Crematorio
Alejo Sauras por La República

Mejor Interpretación de Reparto:
Chusa Barbero por Crematorio
Álex Angulo por La República

Mejor Actor Revelación: Jan Cornet en La piel que habito
Mejor Actriz Revelación:  Rebeca Valls por Burundanga





lunes, 6 de febrero de 2012

LA VENGANZA DE DON MENDO, de Pedro Muñoz Seca



El pasado domingo 22 de enero asistí a la representación de La venganza de Don Mendo en el Teatro Victoria de Madrid, del grupo de teatro Dionisos bajo la dirección de Juan Carlos Rodero.  Sin duda, estamos ante la obra más aplaudida del dramaturgo español que, con esta caricatura de tragedia, se ha metido al público en el bolsillo durante décadas.

El texto, dotado de un humor de principio a fin, nos cuenta la historia de Don Mendo que, después de ser deshonrado  y negado por su amante Magdalena, decide vengarse de ella y darle muerte. Aunque el amor que siente por ella le pondrá las cosas difíciles. Se trata de un galán clásico que enamora a todas, incluida a reina Doña Berenguela, esposa de Alfonso VII:

Estaba por darla un lapo…
Todas por mí como un trapo,
Y con igual pretensión…
¡Ay, infeliz del varón
Que nace cual yo tan guapo!

Cuando el padre de Magdalena descubre que Don Mendo ha visitado a su hija, esta niega que sea su amante y le acusa de ladrón. Don Mendo, que jura que jamás la delatará, es encarcelado. Y, para su desgracia, se entera de que su amada Magdalena se casará con el duque de Toro (quien lleva cuernos desde antes del matrimonio):

Nada, Clodulfo, un vahído
Un malestar, un mareo,
Una locura, un repente,
Una turbación, un vértigo…
Mas ya pasó, por ventura.

Pero Don Mendo consigue escapar de su prisión y, entonces, bajo la falsa identidad de un trovador llamado Renato, es cuando decide vengarse de Magdalena, a pesar de que sigue amándola:

La quieres, la adoras, suspiras por ella,
La nombras dormido, la buscas despierto.
Magdalena, dices, al abrir los ojos.
Magdalena, dices, al rendirte al sueño.
Y hasta hace unas horas, cuando en la hostería,
Te desayunabas, pediste al hostero,
En vez de ensaimada, una magdalena
Y eso fue una daga que horadó mi pecho.


No os contaré como acaba, porque os invito a descubrirla. Pero sí os diré que se trata de una parodia de nuestro teatro clásico, lleno de rimas, a veces forzadísimas y barrocas, que no hacen más que despertar la risa en el espectador.  La puesta en escena de este grupo de teatro es modesta, sencilla, y exprimen el histrionismo para lucir el texto de Muñoz Seca y lucirse ellos mismos. Porque el ingenio de Muñoz Seca es eficacísimo, despilfarrador, una crítica amable a ese honor desfasado mezclado con unas ansias de poder que le otorgan a la obra una inmortalidad y una vigencia universal permanente. Una burla constante que no resulta dañina, sino más bien tierna, que se fundamenta en las rimas imposibles y en los juegos de palabras que hacen de esta obra un plan perfecto para una tarde de domingo amena que os recomiendo ver, si no lo habéis hecho ya. Y también leer, por qué no, puesto que haciéndose con un ejemplar de La venganza de Don Mendo disfrutaréis de cada uno de sus versos, de un humor inteligente y al alcance de todos con sabor a clásico.  

martes, 14 de junio de 2011

POR EL PLACER DE VOLVER A VERLA, de Michel Tremblay



Hasta el próximo 3 de Julio permanecerá en el Teatro Amaya de Madrid, tras dos años de éxito, Por el placer de volver a verla, una obra del novelista y dramaturgo Michel Tremblay, dirigida por Manuel González Gil y protagonizada por Miguel Ángel Solá y Blanca Oteyza.

Acudí al teatro sin saber lo que me iba a encontrar, sin conocer absolutamente nada del argumento, tan sólo algo encandilado por el título. Y me encontré con una obra que, escénicamente, derrocha sencillez, con un texto sublime y con dos interpretaciones que consiguen crecer en 90 minutos.

Por el placer de volver a verla es la historia de un dramaturgo (alter ego de Tremblay) que rememora la relación con su madre, desde que era un niño de once años travieso, después un adolescente curioso y adicto a la lectura, hasta que llega a la edad adulta. Su madre, una mujer maravillosa, una mujer exagerada “sin mesura”, como dicen en la obra, parlanchina hasta decir basta, alegre y entregada, una mujer graciosa que odia a su cuñada Gertrudis.

Me ha gustado mucho el vínculo que se crea con el espectador, el metateatro, y la manera en la que evoluciona la obra desde la risa al llanto. Me ha gustado mucho la música, una melodía que me recuerda a una canción triste que no consigo identificar. Me han gustado mucho las intepretaciones, Solá consigue que veamos sobre el escenario a un niño de 11 años, y Oteyza ejecuta con maestría ese texto tan larguísimo. Acabo de descubrir que ambos son matrimonio en la vida real, imagino que eso fomenta la complicidad que existe entre ellos en la obra.

Os la recomiendo, no dejéis que se marche del Teatro Amaya sin que la hayáis visto, porque es una obra sobre el sentimiento más universal, que es el amor hacia una madre, porque a mí me ha reconfortado encontrarme con una obra sencilla y hermosa, me ha regalado una tarde de teatro gratificante y emotiva, haciéndome sentir bien en estos tiempos en los que hay demasiados agentes externos que me obligan a sentirme mal.

viernes, 6 de mayo de 2011

CAMBIO DE TERCIO, de Rojas y Rodríguez


El post de hoy me hace especial ilusión, por varias razones. Porque Rojas y Rodríguez representan a una generación de jóvenes que ama su trabajo y consiguen buenos resultados con el esfuerzo incansable, algo que han demostrado durante los 15 años que llevan ya al frente de su compañía. Porque el Nuevo Ballet Español es una compañía residente en Móstoles, mi ciudad. Y porque, desde pequeño y aunque pueda sorprender a algunos, he crecido rodeado de flamenco y respirando siempre en mi familia un ambiente a danza española.

Por eso ayer, en el Teatro La Latina de Madrid, se me ponían los pelos de punta con cada taconeo, con cada palma y con cada nota que salían de la voz de las dos cantaoras que se dejaron la voz y el corazón durante todo el espectáculo, Cambio de tercio.

Rojas y Rodríguez, viejos conocidos para mí, me impactaron muy positivamente en el extinto Albéniz con Sangre, me convencieron las siguientes veces que les vi en el Teatro del Bosque, diluyéndose el encanto en la fusión (llamadme purista) y volvieron a su máximo esplendor anoche, un cambio de tercio y una vuelta al flamenco que emociona, una combinación perfecta de técnica y alma, de quejíos que “se llevaron mi alegría”, como cantaron, en alguna de las canciones, Sandra Carrasco (¡qué voz tan bonita y qué ojos tan tristes!) y Rocío Bazán.

Rojas y Rodríguez que se complementan y se completan en un espectáculo donde se destila elegancia (nada de chabacanería cañí para guiris): elegancia en el violín, en los pañuelos, en esa cortina llena de rosas, a juego con los vestidos de una de las bailarinas, Pilar González, y en el control absoluto del cuerpo, abandonado a veces a la euforia y al placer de la danza.

Un espectáculo imprescindible para los amantes del flamenco y para aquellos que saben encontrar la belleza en el arte de la danza, en la belleza que cala en los huesos y eriza el vello, para salir del teatro con una enorme sensación de plenitud, que se transmitió con un público levantado y aplaudiendo con fuerza para hacerles llegar nuestro agradecimiento emocionado.

domingo, 20 de marzo de 2011

JAMMING (Espectáculo de improvisación)


Jamming es una obra de teatro improvisado. El público tiene el poder y guía, cuatro actores despliegan su carisma y su capacidad artística para crear pequeñas historias en función de las preferencias del público. Esto jamming. Cada noche es diferenting.

Varios géneros, varios registros y mucho humor. Antes de comenzar la obra escribimos en unas tarjetas una frase, la que queramos, la única condición es que no sea el título de una película. Los actores eligen algunas tarjetas al azar para crear situaciones de unos diez minutos. Algunas situaciones fueron muy divertidas, me fascinó la capacidad de crear una historia en un momento, de despertar la risa y el buen húmor en cualquiera. Algunas de las frases que salieron ayer fueron, más o menos...:
  • Lo que te piedes María por ser mi madre
  • Espero que mis primos que han venido de Galicia se lo pasen muy bien.
  • El mejor plan para un domingo por la tarde es ver el fútbol y comer chocolate.
  • La longaniza africana es el alimento del mañana (Fingieron que estaban dentro de una nevera un pollo, una manzana, un yogur caducado y llegaba una longaniza, fue espectácular)
  • Loganiza de morteruelo (Dijeron que era la primera vez en seis años de espectáculos que salía la palabra longaniza, ¡¡y encima dos veces!!)
  • Confundí a una señora en El corte inglés con una mujer que estaba viendo ropa de bebés y le dije y tú qué mirás.
  • Al Pacino es japonés
Os lo recomiendo, estarán en el Teatro Arlequín de Madrid hasta, como mínimo, finales del mes de abril, y merece la pena para desconectar de malos rollos y pasar un rato divertido. Todo un exiting!!!!

Os dejo un vídeo para que os hagáis una idea: 

sábado, 19 de febrero de 2011

FUGADAS, de Tamzin Townsend


El Teatro Bellas Artes de Madrid acogerá únicamente hasta el próximo 6 de marzo la obra Fugadas, dirigida por Tamzin Townsend y protagonizada por las grandes María Galiana y Berta Ojea.

Tuve la oportunidad de asistir anoche a verla, a disfrutarla, a reírme.

Carmen, una mujer en el último tramo de su vida, que se niga a aceptar su futuro -"odio ser una inútil"- y Marga, una ama de casa, de mediana edad, dedicada a un marido y a una hija que no la aprecian, empiezan un viaje de descubrimiento juntas. Carmen enseña a Marga a ser valiente, a no tener miedo a la vida, Carpe diem, y Marga provoca en Carmen un tardío instinto maternal. 

Fugadas es el relato de una amistad, del descubrir de que es posible una nueva vida feliz, siempre, sin importar la edad o las circunstancias, que lo único necesario para ser feliz es fugarse, no necesariamente en sentido literal, sino fugarse de la tristeza y la monotonía, y reír, y recordar lo bello. 

El montaje de la obra es absolutamente dinámico, son pequeños capítulos de su escapada: la carretera, el bosque, la granja, el puente, el cementenerio, la casa... Y todo el peso, todo, lo tienen las dos grandísimas actrices: Berta Ojea, la que interpreta a Marga, la que escapa de su hogar, y la entrañable María Galiana, Carmen, la que escapa del asilo Los gladiolos.

Ambas me sorprenden por ejecutar ese texto larguísimo con tanta lucidez, por conseguir que la sonrisa no se te borre ni un segundo durante la hora y media que dura la obra y, en más de una ocasión y en más de dos, estalle la risa. Por el histrionismo de Marga y el cinismo de Carmen, por sus lecciones vitales en clave de humor. Y, sobre todo, por la amistad.

Os la recomiendo, no dejéis escapar la oportunidad de olvidar los problemas y pasar un buen rato, de diversión inteligente.

jueves, 7 de octubre de 2010

LA VIDA POR DELANTE


La obra, basada en La vie devant soi del escritor francés Romain Gary, se abre con el famoso Himno al amor de Edith Piaf. Su forma de cantar, la entrega de la canción hizo empezar esta obra con muy buen pie desde que se apagaron las luces del castizo Teatro La Latina.

La vida por delante, dirigida por el popular y prestigioso José María Pou, nos cuenta la historia de Madame Rosa (Concha Velasco) y de Momo (Rubèn de Eguia). Ella, una anciana judía, antigua prostituta que ha criado a los hijos de las otras prostitutas, "a los hijos de puta", como dicen en la obra. Madame Rosa que sobrevivió a la exterminación judía en Alemania, vive afincada en Francia.

Él, un joven árabe, hijo de una prostituta que falleció a manos de su marido, se ha criado en casa de Madame Rosa. "Un niño demasiado joven para su edad", dicen, para hacernos entender que Momo tiene un leve retraso mental, que sin embargo no le impide entender la vida y comprender aquello que sucede a su alrededor.

Entre ellos se crea un vínculo de amor más allá de las razas, de las religiones. Dos personajes extremadamente histriónicos que rozan lo esperpéntico, perfectamente interpretados y con una carga emocional que va en aumento y explota en los momentos finales. Concha Velasco, gran dama de la interpretación española, lleva su personaje hasta el extremo. Concha Velasco que a sus setenta años sigue manteniendo una enorme fuerza interpretativa. Y el joven y desconocido Rubèn de Eguia da la talla soportando la mitad de la obra sobre sus hombros. Y se crece y hace crecer a Momo en las casi dos horas que dura este montaje teatral.

Una obra íntima, perfectamente delineada, clara en su exposición, aguda en sus comentarios. "Me vine a Francia porque que los franceses eran un poco menos racistas que en el resto de Europa.", dice Madame Rosa, "y fue un francés quién me entregó a la policía y me llevó a Auschwitz". La vida por delante pone de manifiesto temas tan de actualidad como la integración, la multiculturalidad, el respeto por los seres humanos sin importar ni raza ni religión y la eutanasia. Una obra interesante y sobre todo una obra que rezuma inteligencia.

jueves, 15 de julio de 2010

CHICAGO: EL MUSICAL

El pasado sábado tuve la oportunidad de ver el musical Chicago, justo antes de que acabe la temporada en el Teatro Coliseum de Madrid, en dónde se representa desde el pasado mes de Septiembre. La última función en Madrid es el próximo domingo, y a partir del mes de Agosto sale de gira por España.

Creo que la campaña de marketing de este musical es una de las más efectivas que he visto en los últimos tiempos, aunque lo tenían fácil teniendo en cuenta que es uno de los musicales más exitosos de Broadway. Y llegó al Broadway español, la Gran Vía, con muchísima fuerza y muchísimas luces, y Natalia Millán y Manuel Bandera en el cartel, que no es poco. A ellos ya tuve la oportunidad de verles hace unos años representando Cabaret, ahí fue dónde me conquistaron.

Este musical nos transporta al Chicago decadente de los años 20, donde conviven el espectáculo, la corrupción, la fama y los asesinatos. Las dos protagonistas, Roxie Hart y Velma Kelly, ambas en prisión por cometer asesinatos pasionales, luchan por triunfar en el mundo del espectáculo de la mano del abogado Billy Flynn, manipulador y efectivo, a partes iguales.

Lo cierto es que la historia se caracteriza por su frivolidad, y ya por eso me disgusta. Sumémosle a esto la falta de espectacularidad escenográfica y tendremos una obra de teatro demasiado ligera para conseguir mi favor al 100%. No me disgustó en absoluto, los actores están impecables, los bailes y la música en directo, viendo en todo momento la orquesta, no defraudan, pero creo que es un musical del que sólo puedo decir “Sí, está bien” sin excesos ni derroches, ni buenos ni malos, bailando en la mediocridad al ritmo de jazz.

miércoles, 28 de abril de 2010

PIAF

Hace un par de semanas me invitaron al músical Piaf, que acogerá el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid hasta el próximo 18 de Julio. Me interesaba muchísimo, primero por la obra en sí, por saber cómo sería un montaje teatral que repasa una vida entera. Todo un reto. Además, por la admiración que siento hacia Edith Piaf, no sólo como cantante, sino también como personaje, toda una leyenda ya. Por último, porque la argentina Elena Roger se había alzado con el premio Laurence Olivier, el más prestigioso del teatro británico. Y es que, a pesar de la complejidad del papel, o precisamente por tal complejidad, es por lo que las actrices suelen recoger reconocimientos (si no que se lo digan a Marion Cotillard, que se llevó el Oscar por hacer de Piaf en La vida en rosa. La suya, una de las mejores interpretaciones femeninas de la década -¿o debería decir de todos los tiempos?-)

Mi sorpresa es que cuando algunos amigos/compañeros/conocidos supieron que iba a ver el músical de Piaf me preguntaron que quién era, cuando yo creía que se trataba de una artista conocidísima, casi como si preguntaran quién es Marilyn Monroe, Sofia Loren o Rocío Jurado. Así que por si hay algún despistado al que este nombre no le dice nada, le dejo una de sus canciones míticas que sigue sonando en muchos spots publicitarios:

Dicho esto, me centro en la obra, que arrasó en Londres y en Buenos Aires, y que ahora llega a Madrid con un montaje dinámico, casi dos horas sin descanso en los que vemos los inicios de la cantante, su ascenso a la gloria, sus amores, sus dramas y su decadencia. Y su voz. Edith Piaf que era vulgar y grosera, que carecía de buenos modales, que devino en una mujer caprichosa y arrogante, maltratada por la vida, por los hombres, usada. Pero con una voz que te llena los ojos de lágrimas.

Me faltan palabras de admiración (y adjetivos) para Elena Roger, por su inmensidad interpretativa, por su capacidad vocal y por hacerme creer que realmente estaba ante la auténtica Edith Piaf cantando Rien de rien. Por ese magnífico final que me estremeció y me puso los pelos de punta, los de los brazos, los de las piernas y los de todos los sitios. Una experiencia magnífica la de este musical que no hay que dejar pasar, sólo hasta el 18 de Julio en Madrid.

Os dejo una entrevista a Elena Roger en la que habla de la complejidad del personaje y al director Jamie Lloyd en la que os podéis hacer una idea de lo que es Piaf:


jueves, 3 de diciembre de 2009

MI PRIMERA VEZ

Siento decepcionar a los curiosos pero no voy a hablar de mi primera vez, sino que este título sugerente es el de la obra que fui a ver el pasado domingo al Teatro Maravillas.

Mi primera vez trata de eso, de "la primera vez". Ya sabéis a lo que me refiero. Una obra en tono de humor en la que cuatro actores nos cuentan e interpretan muchas pequeñas historias sobre ese momento de la vida que para algunos ha sido mejor, para otros peor, para algunos llegó muy jóvenes y para otros no tanto, pero que siempre suele ser inolvidable ("muy a mi pesar" pensarán algunos...)

Unas interpretaciones frescas, divertidas y profesionales de cuatro actores que interactúan con el público, que hacen reír ante algunas situaciones ridículas y siempre divertidas (excepto una, interpretada por Inma Cuevas (para mí, la que mejor de los cuatro), que actúo en el Maravillas en lugar de Miren Ibarguren, que puso el toque dramático y emocionante).

Historias de adolescentes:

- Perdí la virginidad entre los 15 y los 16...
- Vaya, pues si que la tenías escondida, para estar dos años entero perdiéndola...

Historias de no tan adolescentes:

- La virginidad es como el carné de conducir, o te lo sacas a los 18 o lo vas dejando, lo vas dejando...

Historias de compañeros de trabajo, de homosexuales (con desnudo "integral" de los actores), de amigas, de alumnas y profesores, historias en la cama de los padres (cuando ellos no estaban, por supuesto), historias de primeras veces que nunca tuvieron lugar...

Una obra de teatro que cumple su objetivo: hacernos pasar un buen rato, divertido y ameno. Perfecto plan para una tarde de domingo.

Otras obras de teatro:

miércoles, 25 de noviembre de 2009

L'ITALIANA IN ALGERI, de Rossini


La semana pasada estuve en la ópera por segunda vez en mi vida para ver L'italiana in Algeri (La italiana en Argel) de Rossini. Debo confesar que, quizá por tratarse de una ópera buffa, más ligera y amable, me gustó muchísimo más que la primera vez que vi la ópera rusa Boris Godunov.

Se nos cuenta la historia de Isabella, una italiana que naufraga hasta tierras argelinas y allí es capturad por corsarios. Sin embargo, consigue escapar con astucia del Bey de Árgel, Mustafa, un mujeriego rídiculo y necio, magníficamente interpretado por el bajo (cantante lírico masculino capaz de alcanzar el rango más grave de la voz humana) Michele Pertusi.

En L'italiana en Argel se habla del papel machista del hombre en la sociedad, también de la fidelidad y se exaltan sentimientos patrióticos, todo con un humor exquisito que hizo las delicias de los asistentes en el Teatro Real de Madrid.

Maravillosa tarde de música clásica y de bellas coloraturas, a pesar del palco de visibilidad (muy) reducida.

lunes, 12 de octubre de 2009

BILLY ELLIOT. EL MUSICAL

De nuevo instalado en Madrid después de varias semanas en Londres, quiero hablar hoy de Billy Elliot, uno de los músicales de más éxito de la ciudad. Dirigido por Stephen Daldry (que también firmó la película) y con música de Elton John estamos ante un musical con momentos cómicos, dramáticos y emocionantes.

Billy Elliot es un niño de familia humilde, huérfano de madre, que despierta un especial interés y aptitud por la danza clásica. Pero para bailar y poder entrar a formar parte de la Academia Real de Ballet tendrá que enfrentarse con su padre y con los roles establecidos por la sociedad.

Una obra que combina a la perfección teatro en estado puro y musical, con un actor que, sin alcanzar siquiera la adolescencia, desprende carisma y pone los pelos de punta. Una grata experiencia sobre los sueños cumplidos, aunque reconozco que El Rey León, que tuve la oportunidad de ver también en Londres el pasado mes de mayo, me gustó más, quizá por su espectacular puesta en escena.

Artículos relacionados:

domingo, 31 de mayo de 2009

THE LION KING (El rey león. El musical)

Siempre he tenido ganas de ver el musical de El rey león en Londres. Siempre ha sido mi película favorita de Disney, y las anteriores veces que visité esta ciudad no tuve la oportunidad de ir. Ahora, por fin, se ha hecho un sueño realidad.

Este musical -junto con Hoy no me puedo levantar- es el más impresionante que he visto en mi vida, la puesta en escena, los colores, la emoción. Algo digno de alabar teniendo en cuenta que los protagonistas son animales, leones, monos o hienas que hablan y ríen y llorar. Pero está tan conseguido que puedes meterte en la historia y dejarte llevar.

Estoy sorprendido con el público inglés, no pensaba que sería tan efusivo. El Lyceum Theatre de Londres, a reventar en cada función desde 1999 (¡¡¡ una década ya !!!), se llenaba de vítores con cada canción... impresionante.

El rey león me devuelve a mi infancia, sin dejar de ser tampoco una historia para adultos. Todo un regalo para los sentidos. Os dejo un breve vídeo para que os hagáis una idea de la gran obra que es.

jueves, 21 de mayo de 2009

GREASE, EL MUSICAL DE TU VIDA

La semana pasada tuve la "oportunidad" de ir a ver el musical Grease. Me parecía feo despreciar la entrada, puesto que era una invitación, así que allí me planté.

Pero todo en Grease es de calidad ínfima. Y me daba tanta pena que no hacía más que negar con la cabeza y reírme ante el espectáculo patético que se presentaba ante los ojos. Coreografías cutres, canciones adaptadas al español que sonaban mal (la peor y más cómica: Joven frustrada) y un elenco de actores y actrices que deberían estudiar Arte Dramático antes de subirse a las tablas del Nuevo Teatro Alcalá, que goza de prestigio en la capital -allí tuve la suerte de ver Cabaret, que me encantó-.

Vamos, un fracaso. Menos mal que fue gratis y me ahorré los 30 euros -como mínimo- que cuesta la entrada.


CARTA A EDURNE

Querida y guapa Edurne:

Considero que eres una chica joven, guapa guapísima, simpática y agradable -tu sonrisa conquista a cualquiera-, y además cantas muy bien. Dedícate a la música y deja la interpretación, de verdad, España te lo agradecerá.