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lunes, 28 de enero de 2019

Críticas Urgentes | Películas nominadas a los Goya

El reino, de Rodrigo Sorogoyen (4****)
(13 nominaciones, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actor Protagonista)

Sorogoyen se consolida como uno de los mejores directores de España gracias a su cuarto largometraje: un thriller político protagonizado por un Antonio de la Torre en estado de gracia. Sorogoyen inicia la película desconcertando al espectador, para después metérselo en su bolsillo y avanzar en una huida hacia adelante trepidante y suicida. La película es valiente, incómoda y, lamentablemente, necesaria. Un retrato demasiado certero de la corrupción en España. 

Campeones, de Javier Fesser (4****)
(11 nominaciones, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actor Protagonista)

Fue la película de la temporada en España, un rotundo éxito en taquilla (ha recaudado más de 4 veces su presupuesto). Y es comprensible: está rodada con la mano maestra de Fesser, el ritmo es perfecto, Javier Gutiérrez todo lo hace bien, y además visibiliza las discapacidades intelectuales con suficiente inteligencia emocional para no caer en clichés ni estereotipos. Campeones es una película limpia que deja una sonrisa al espectador, la lágrima colgando y la felicidad a punto. Y eso merece todos los elogios y todos los premios. 

Todos los saben, de Asghar Farhadi (3***)
(8 nominaciones, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz y Actor Protagonistas)

Curiosamente, Todos lo saben, del iraní Asghar Farhadi, que fue protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, es el contrapunto a Campeones. Si aquella es limpia y blanca, esta película es sucia y negra, poco digerible y pesada. Farhadi es capaz de implicar en la trama al espectador, que busca en cada detalle, que quiere resolver el secuestro antes que los protagonistas. Eso no hace más que poner de manifiesto su buen hacer y su estupenda dirección de actores: en esta película coral, vertebrada por una Penélope Cruz rota, todas las interpretaciones son magistrales y eso todos lo saben. 

Carmen y Lola, de Arantxa Echevarría (3***)
(8 nominaciones, incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección Novel)

Es la película revelación del año. Un claro ejemplo del cine social, dramático, que España se ha empeñado en hacer durante décadas y que sabe hacerlo bien, aunque definitivamente no es lo que más conecta con un espectador masivo. Carmen y Lola habla de algo que nadie hasta ahora se había atrevido a hacer: la homosexualidad entre dos mujeres gitanas. Bravo por ella, porque si el tema es tabú, abordarlo desde una mirada femenina, con protagonistas mujeres, todavía es más arriesgado y admirable. La película tiene un aire de documental que le otorga más verdad y las actrices, especialmente Zaira Morales, están maravillosas. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 8 de febrero de 2015

Premios Goya 2015: Un palmarés mínimo para un año grande


2014 ha sido un gran año para el cine español. Se han cansado de repetírnoslo. Una recaudación como nunca y una cuota de pantalla del 25%. Lo que no han mencionado tanto y deberían haberlo hecho es que, cifras aparte, realmente ha sido un gran año de cine español. Hemos visto producciones de una gran calidad, el cine español se ha apartado de narrativas manidas para demostrar, una vez más, una solidez cinematográfica digna de todos los elogios. Y todo ello, en un momento de crisis prolongada en el que el gobierno no ha puesto las cosas fáciles ni a los espectadores ni a los profesionales, manteniendo el IVA desproporcionado y recortando las ayudas que funcionan como el balón de oxígeno para que las películas, que conforman nuestra identidad cultural, nazcan. Por eso, el acto de apertura de la XXIX Edición de los Premios Goya, con nuestros actores y actrices cantando Resistiré, ha sido el mejor inicio que se recuerda en muchos años. Resistiré para seguir viviendo... y aunque los sueños se me rompan en pedazos, resistiré. 

La gala fue de más a menos. Con un Dani Rovira que comenzó brillante y se fue desinflando poco a poco, cansándose, y ni siquiera cuando recibió el inmerecido galardón como Mejor Actor Revelación del Año pudo levantar el vuelo de una ceremonia eterna y cada vez más tediosa. Tediosa especialmente cuando un Alex O'Dogherty, que merece irse exiliado de España, realizó la actuación más patética de la noche. 

El palmarés, como era de esperar, coronó a La isla mínima. Pero lo hizo incluso por encima de lo esperado, inflando a la película de premios, 10 en total. Y, alguno de ellos, como el de Nerea Barros, que rechinó especialmente. ¿De verdad, señores académicos, ustedes creen que Nerea Barros está mejor en La isla mínima que Natalia Tena, Yolanda Ramos e Ingrid García Jhonsson? ¿De verdad creen que su interpretación forzada que pone en jaque una película brillante merecía, incluso, la nominación?


Ese fue el primer enfado de la noche. Pero hubo dos más. Dos errores garrafales e imperdonables (hasta el año que viene, al menos) de una Academia que ha demostrado poca profesionalidad y poca madurez. Premiar a Karra Elejalde antes que a José Sacristán y a Dani Rovira antes que a David Verdaguer, Israel Elejalde y Jesús Castro no hace más que evidenciar que este año los académicos han visto muy poco cine español. De hecho, da la sensación de que han visto únicamente los dos bombazos taquilleros del año: La isla mínima y Ocho apellidos vascos. Un despropósito dejar a la obra maestra que es Magical Girl solamente con el premio a la Mejor Actriz Protagonista para Bárbara Lennie. Y obviar, además de al mencionado Sacristán, ese guión sobresaliente. 

La verdad es que todo hacía prever que "la fiesta del cine español" quería conectar con el gran público. De hecho, que Antonio Banderas recibiera el Goya de Honor no era más que una señal de eso. Sobre todo cuando hay personalidades de nuestro cine, como Carlos Saura o incluso José Luis Cuerda o Asunción Balaguer, presentes en la ceremonia, que no tienen ese galardón.

En definitiva, un año maravilloso para nuestro cine, por lo bien que han funcionado las películas en taquilla, sí, pero sobre todo por la calidad de algunas de las producciones, por La isla mínima y Magical Girl, por Carmina y amén y Musarañas, por 10.000 km que es la esencia del cine arriesgado y joven y posible (justicia, al menos, con Carlos Marques-Marcet). Alegría, entonces, por ese talento de nuestros cineastas para contar historias que merece la pena sentir. Lástima que ayer la Academia no estuviera a la altura. Una vergüenza. Con todo, me uno entusiasmado a las voces que dijeron, ayer, y que lo repiten cada vez que compran una entrada para ver una película nuestra, ¡viva el cine español!  

La mejor frase, la del maestro Pedro Almodóvar, con su eterna lucidez: "Gracias amigos del cine español: Wert, usted no está incluido en esto".

El mejor discurso de agradecimiento, el de Carmen Machi, que recordó emocionada a Amparo Baró. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

jueves, 29 de enero de 2015

Premios Goya 2015 | Quiniela Final



Mejor Película: La isla mínima
Un películón. No es mi favorita del año (Magical Girl es puro arte, lo mejor que recuerdo haber visto en el cine en mucho tiempo, y me encantaría que ganara) pero sí una gran película, un ejercicio cinematográfico impecable, sólido, que crea tensión y que consigue conectar con el público sin descuidar ni un ápice la estética y la narrativa cinematográfica. Un éxito para el cine español.

Mejor Director: Alberto Rodríguez (La isla mínima)
A la tercera va la vencida. Alberto Rodríguez se llevará por fin el Goya a la Mejor Dirección por esta película y también como reconocimiento a una trayectoria ascendente, que ha ganado en enteros y que le posiciona como uno de los directores más relevantes del panorama cinematográfico actual. Daniel Monzón ya tiene su Goya, Damián Szifrón no entra realmente en la competición (sería toda una sorpresa que se lo llevara finalmente él) y Carlos Vermut, mi favorito del año, tendrá más posibilidades en el futuro si sigue haciendo un cine tan arriesgado y tan certero.  

Mejor Actor Principal: Javier Gutierrez (La isla mínima)
Ha sido su año. Se ha llevado ya el Feroz, el Forqué y, lo más importante, la Concha de Plata del Festival de San Sebastián. Su interpretación es brutal, consigue aguantar la mirada en los momentos más duros de la película, y la construcción de su personaje es perfecta. 

Mejor Actriz Principal: Bárbara Lennie (Magical Girl)

María León está espléndida en Marsella, como una fuerza de la naturaleza, Macarena Gómez sostiene Musarañas con una interpretación complejísima al borde del histrionismo, entre la locura y la calma, entre la compasión y la euforia, pero Bárbara Lennie se llevará el Goya a casa por su papel en Magical Girl, por dar vida a ese personaje que te acompaña durante días y durante noches, creando una especie de obsesión en el  espectador, por todo lo que cuenta sin decir nada, y por ese chorro de sangre recorriendo su frente mientras suena La niña de fuego

Mejor Actor de Reparto: José Sacristán (Magical Girl)
Dignos nominados todos en esta categoría, pero indiscutiblemente José Sacristán ganará su segundo Goya. Está a otro nivel. Superior. Qué interpretación la suya. Su voz, su templanza. Cada uno de sus gestos. Muy grande.

Mejor Actriz de Reparto: Carmen Machi (Ocho apellidos vascos)
En esta categoría puede pasar cualquier cosa. Sobre todo teniendo en cuenta que ni Nadia de Santiago (Musarañas), ni Carmen Ruiz (La vida inesperada) ni Itziar Aizpuru (Loreak) optan al premio, cuando posiblemente lo merecían más que alguna de las nominadas (¿o todas?). Hay tres posibilidades: que se lo lleve Mercedes León, si los académicos deciden votar en bloque a La isla mínima (su nominación, seguramente, se deba a eso); que se lo lleve Goya Toledo por Marsella, en un papel maduro y dramático que solventa a la perfección; o que se lo lleve Carmen Machi, a la que la Academia ha ninguneado en otras ocasiones pero que, a lo largo de los años, ha ido conformando una trayectoria versátil y que este año se ha vuelto a ganar el cariño de todos con Ocho apellidos vascos. Me decanto por esta última opción además porque quizá sea la manera de premiar esta película tan taquillera, que no debería ganar en ninguna otra categoría.  

Mejor Director Novel: Carlos Marqués-Marcet (10.000 km)
Cuatro nominaciones y cinco nombres en esta categoría. Mi favorito, y el que creo que debería recoger su galardón: Carlos Marqués-Marcet, por sacar adelante una película como 10.000 km, por hacerlo con tanta efectividad y sinceridad. Me alegraré si ganan los directores de Musarañas, pero creo que su primera película no alcanza las cotas de calidad de 10.000 km, que arriesga mucho más, que llega más adentro. 

Mejor Actor Revelación: David Verdaguer (10.000 km)
Desde que vi su interpretación lo tuve claro. Ni niños ni roviras. David Verdaguer hace una interpretación madura, de animal herido, de hombre enamorado al que le ha tocado perder. Está espléndido. Tiene que ser él quien gane, cualquier otra opción sería un robo a mano armada, una injusticia sin sentido. Israel Elejalde hace un gran trabajo sí, pero no tan bueno como el de David Verdaguer. Jesús Castro demasiado inexpresivo y la interpretación de Dani Rovira me desagrada totalmente, forzada. Es graciosete y seguro que es un gran maestro de ceremonias, pero ¿Goya al Actor Revelación del Año? Seamos serios, por favor.

Mejor Actriz Revelación: Ingrid García Jonsson (Hermosa juventud)
Excepto Nerea Barros (lo peor de La isla mínima, una muestra más de que los académicos la han votado en masa y que han visto pocas películas españolas este año) podría ganar cualquiera de las otras tres. ¿Por qué Ingrid García Jonsson? Su papel es más protagónico que el de Yolanda Ramos en Carmina y amén, y los académicos suelen ser decantarse por intérpretes nacionales (no ganaron ni Nicole Kidman, ni Rachel Weisz ni Naomi Watts), así que Natalia Tena lo tiene complicado, a pesar de su magnífico trabajo. 

Mejor Guión Original: Magical Girl
Mejor Guión Adaptado: Rastros de sándalo
Mejor Música Original: Loreak (Flores)
Mejor Canción: El niño
Mejor Fotografía: La isla mínima
Mejor Dirección de Producción: La isla mínima
Mejor Dirección Artística: La isla mínima
Mejor Diseño de Vestuario: La isla mínima
Mejor Maquillaje y Peluquería: Musarañas
Mejor Montaje: La isla mínima
Mejor Sonido: El niño
Mejores Efectos Especiales: El niño
Mejor Película Iberoamericana: Relatos salvajes
Mejor Película Europea: Ida
Mejor Documental: Nacido en Gaza
Mejor Película de Animación: Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo


Recuento:
La isla mínima - 8 Goyas
Magical Girl - 3 Goyas
El niño - 3 Goyas
10.000 km - 2 Goyas
Ocho apellidos vascos, Hermosa juventud, Rastros de sándalo, Loreak (Flores), Musarañas, Relatos salvajes, Ida, Nacido en Gaza y Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo - 1 Goya


jueves, 8 de enero de 2015

Premios Goya 2015: Nominados y primeras impresiones


- La isla mínima se convierte en la película más nominada del año con 17 candidaturas. Los académicos la han nominado a todo, incluidas categorías interpretativas que no lo merecían: es exagerado que Nerea Barros y Mercedes León estén en la terna, igual que Antonio de la Torre, que va camino de convertirse en el Meryl Streep español: muy nominado y muy poco premiado (lleva 1 premio de 8 nominaciones).

- A solo un paso de La isla mínima se queda El niño, con 16 nominaciones. Entre ellas, para Bárbara Lennie que hace doblete. Aunque, aventuro ya,  la película de Daniel Monzón será la gran derrotada de la noche, con algún premio, quizás, en las categorías técnicas.

- La coproducción hispano argentina Relatos salvajes consigue 9 nominaciones, incluidas 3 de las categorías principales: Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor Protagonista para Ricardo Darín. Con él han rellenado la cuota internacional que parece que se ha convertido en tradición. ¿Tiene posibilidades reales de conseguir algún premio gordo del cine español esta película tan argentina? ¿O las nominaciones son ya un premio? Parece que tendrá que conformarse con el Goya a la Mejor Película Iberoamericana... y ojalá con el Oscar.

- Nominaciones, en general, muy acertadas. Un gran año para el cine español, que demuestra su buena salud y su capacidad de realizar películas que conectan con el público y de desplegar una brillantez y un carisma espléndido. Prueba de ello son las 7 nominaciones para Magical Girl, una auténtica obra maestra con Luis Bermejo, Barbara Lennie, José Sacristán e Israel Elejalde. Los cuatro están maravillosos (y dos de ellos merecen ganar SÍ o SÍ).

- Sin embargo, la Academia se ha olvidado de 10.000 km, que "solo" ha conseguido 3 nominaciones. Las tres con muchas posibilidades de materializarse en premio, especialmente David Verdaguer por su magnífico trabajo. También se ha ninguneado a Carmina y amén, una comedia sólida y actual que tendrá presencia solamente gracias a Yolanda Ramos, nominada a Mejor Actriz Revelación. 

- Loreak da la campanada y se cuela, inesperadamente, en la categoría reina, dejando fuera a, además de la mencionada 10.000 km, a la flojísima Ocho apellidos vascos, que parecía que lograría esta nominación como reconocimiento a su buenos datos de taquilla, pero no ha sido así. Además de Mejor Película, Loreak opta únicamente al Goya a la Mejor Música Original. 

- En las categorías interpretativas, se echa de menos especialmente a Nadia de Santiago, que ha demostrado un aplomo brutal en Musarañas y que está mejor que cualquiera de las cuatro nominadas como Mejor Actriz de Reparto. 

- La categoría de Mejor Película Europea se ha convertido en un esperpento: los académicos han colado a la pésima Dios mío, ¿pero que te hemos hecho? dejando fuera a Dos días, una noche de los hermanos Dardenne.

- Mi quiniela, en las próximas semanas. La gala, el 7 de febrero, presentada por Dani Rovira, que NO merece ganar. Veremos qué ocurre.

La lista de nominados completa se puede consultar AQUÍ.





Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

jueves, 20 de noviembre de 2014

Crítica | Magical Girl, de Carlos Vermut (Obra maestra)


Si pudieras elegir un poder mágico, ¿cuál elegirías?

¡Qué experiencia cinematográfica! Magical Girl es una de esas películas que desconciertan desde el principio, que te llevan por caminos insospechados. Que impactan, que se quedan para siempre.

Es la historia de una niña enferma de cáncer que pide un deseo: el vestido de la serie japonesa Magical Girl Yukiko. Desde que se entera de esto, su padre hará lo que haga falta para conseguirlo.

Así contado, parece un drama lacrimógeno, pero no, en Magical Girl nada puede ser lo que parece. Y a la vez lo es todo. Carlos Vermut ha demostrado una elegancia y una eficacia pura a la hora de construir y deconstruir esta película que es puro noir. Cada secuencia, cada plano es una obra de arte. Cada palabra, que logra la hilaridad, y cada mirada, sobre todo cada mirada, como la de la niña, a la que interpreta la actriz Lucía Pollán, en la escena final. Una intensidad brutal, de las mejores miradas del cine grabadas que se recuerdan. Pero es que Magical Girl, que logró la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, constituye un ejercicio cinematográfico maduro, de las mejores películas españolas de todos los tiempos, de una precisión quirúrgica: disecciona el cuerpo, arranca los pulmones, corta la respiración.

Con un elenco impecable en el que sobresale especialmente José Sacristán: su voz, cada uno de sus gestos, su templanza. Ganará el Goya, otra vez. A su lado, en este puzzle que es Magical Girl, con sus saltos de tiempo, con sus huecos en blanco, Barbara Lennie, Israel Elejalde y Luis Bermejo, sobresalientes. Ella en el sofá, con un chorro de sangre partiéndole la cara mientras canta La niña de fuego de Manolo Caracol es ya toda una escena de culto, bella y obsesiva al mismo tiempo.

Carlos Vermut es un director minucioso. Magical Girl una película que estimula al espectador, que le va envolviendo, le va retando, ¿nos atreveremos a entrar en la habitación del lagarto negro? Es la intimidad profunda del ser humano, que esconde miserias bajo la ropa. Y también es el retrato más cruel de la España podrida de hoy, donde siempre pagan los mismos. 

No pondré el trailer aquí, y os pediría que no lo vierais. Id al cine, id corriendo antes de que la quiten de las salas. Y si ya no estuviera en vuestra ciudad, no os preocupéis, si los académicos son justos, la nominarán a todo en los próximos Goya. Y todo debería ganar. Y entonces volverá a las salas.

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria


viernes, 26 de septiembre de 2014

CRÍTICA | EL NIÑO, de Daniel Monzón


Daniel Monzón regresa con El niño, su quinto largometraje, para confirmar algo que ya había dejado claro con Celda 211: es uno de los mejores directores de España. Libre de ataduras y de clichés, con la mente abierta y la mirada atenta a todo lo que puede hacerse dentro de nuestra cinematografía, sin perder la identidad que nos define culturalmente, pero siempre con la intención de hacer algo grande.

En El Niño, Monzón firma un thriller de acción en el que la producción es brutal e impecable y en el que rodearse de actores sobresalientes potencia el resultado: de Luis Tosar, que es (con permiso de Bardem) probablemente el mejor actor patrio, y de Sergi López y Eduard Fernández, de los que poco hay que añadir ya. En cuanto a los más jóvenes, también están a la altura: Jesús Carroza, que ganó el Goya por 7 vírgenes, pone el punto cómico y de descarga a una película en la que la tensión aumenta constantemente, y Jesús Castro, el protagonista, el niño, consigue superar el reto psicológico de un personaje que ha de mantenerse firme e imperturbable en todo momento más allá de las aptitudes físicas que saltan a la vista. Su mirada sólida merece elogios, incluso si puede ganar mucho en matices aún. ¿Goya al mejor actor revelación en 2015? Apuesto que sí. Algo más descolgado queda el personaje secundario de Bárbara Lennie.

El guión está bien construido, tanto por la historia que cuenta como por los ritmos y el calado que da a los personajes. Sin embargo, cae en algunos tópicos que eran de esperar, probablemente derivados de una intencionalidad comercial: la historia de amor totalmente innecesaria, el compañero que parece malo que luego seguro que no lo es tanto, el amigo gracioso. Es curioso (y negativo) como se equilibra durante casi toda la película el posicionamiento respecto a los personajes para al final poner (intentarlo al menos) al espectador del lado de los "infractores de la ley". Es decir, no deja de haber moralina en el tratamiento sobre el bien y el mal, y eso podría haberse evitado.

El niño es una muy buena película de acción, con algunas secuencias magistrales (me quedo con aquella en la que el helicóptero persigue a la lancha, muy intensa) y unas interpretaciones magníficas, pero a la que le falta algo de la suciedad que poseía Celda 211, que hicieron de Celda 211 una de las mejores películas del cine español. Esta, aunque es buena, no pasará a la Historia de nuestro cine.

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria