Tenía un plan perfecto para este lunes: ir a presenciar un recital de poesía en la Casa de la Cultura de la Municialidad de Quilmes , a cargo de uno de los mejores poetas contemporáneos de la Argentina. Rodolfo Enrique Fogwill . Este sería la primera presetación de Fogwill en su ciudad natal después de mucho, pero mucho tiempo. El plan era buenísimo: como el recital empezaba a las ocho de la noche, tenía pensado llegar un rato antes, para charlar con la gente amiga de Araca la Poesía y El Ojo de la Ballena (los dos grupos de poetas quilmeños que organizan estas movidas que cuentan con apoyo del Municipio) y, de paso, conocer personalmente a Fogwill, a quien solamente tenía el gusto de haber tratado vía e-mail. Seguramente, después del evento, podríamos quedarnos a conversar un poco, café o cerveza de por medio. La espectativa era inmensa. De hecho tenía pensado escribir un post este fin de semana, anunciando el recital de Fogwill en Quilmes; prometiendo fotos, testimonios, y una cró...