La doctora Kogan se va de la presidencia temporal (y rotativa) de la Suprema Corte, dejando tras de sí el conflicto laboral más importante de la última década con los empleados judiciales de la provincia, y un rosario de anécdotas insólitas que la tuvieron como protagonista. En una Suprema Corte todavía dominada por Eduardo Duhalde, Hilda Kogan llegó a integrarla gracias a un acuerdo entre el ex gobernador noventista y Federico Storani, llevado a cabo en 2002. Sin ningún antecedente en la Provincia de Buenos Aires, Kogan se desempeñó como jueza laboral en la Capital Federal, y a lo largo de su desempeño como ministra de la Corte, no acumuló demasiados problemas, ya que no tenía prácticamente trato con los empleados, y en sus fallos siempre se encargó de no llamar la atención, votando siempre en sintonía con la mayoría duhaldista del tribunal. Hasta que el año pasado llegó, porque le tocaba la rotación, a la Presidencia. Pero ya nos vamos a ocupar del ignominioso período de Su Majestad ...