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lunes, 14 de enero de 2013

Jacob y el otro - Juan Carlos Onetti

En esta breve novela, quizás relato, (siempre hay una fina linea que separa ambos géneros, pero creo que Jacob y el otro es un relato) comienza con el médico del pueblo, de Santa María, claro, interviniendo a un boxeador deshaucido. Nadie daba un duro por su vida tras el combate pero el médico logra salvarlo. El propio médico nos lo narra. Después, durante cuatro epígrafes el narrador pasa a tercera persona; un boxeador ya mayor y venido a menos tras un breve periodo de gloria llega con su manager a Santa María. Se ganan la vida de pueblo en pueblo retando a los lugareños: quien aguante tres minutos luchando contra el campeón, Jacob van Oppen, se llevará una recompensa económica. En Santa María, una muchacha menuda y de aparencia frágil, pero de fuerte carácter, reta en nombre de su novio, el Turco, a Jacob. El apoderado, el príncipe Orsini, trata de detener el combate al ver las dimensiones y la juventud del chico. Sabe que el campeón poco puede hacer. Pero la chica no cede; habrá combate. La última parte nos es narrada por el propio príncipe. Lo poco que dura el combate y lo que le sucede al perdedor ya lo sabemos puesto que el relato es circular y ya nos lo ha relatado el propio médico al principio.

En esta nouvelle nos encontramos con dos personajes inolvidables: el protector Orsini que ejerce de figura paternal protegiendo en todo momento al campeón Jacob; el momento en que le canta la nana para que descanse es sublime. Y el propio Jacob, esa figura agigantada donde el musculo de antaño a ha dejado paso a las carnes colgantes y a la grasa. Orsini miente y manipula a Jacob primero en su propio beneficio, pero también por amor hacía él; le da pena verlo envejecer y rememora siempre que puede sus tardes de gloria. Sueña, aunque sabe que no va a pasar, con esa llamada para ofrecerle un combate en condiciones a su pupilo.

Gran libro esta recopilación de Eterna Cadencia. Es una buena muestra para acercarse al mundo lleno de pérdidas, derrotas, pesimismo y existencialismo urbanita de este genial escritor uruguayo.

viernes, 11 de enero de 2013

Para una tumba sin nombre / La cara de la desgracia / Tan triste como ella /La muerte y la niña - Juan Carlos Onetti

Poco a poco sigo desgranando las novelas breves de Onetti.

PARA UNA TUMBA SIN NOMBRE

Un joven adinerado, Jorge Malabia, acude a enterrar a una ex criada de la familia, Rita, con un chivo atado a una cuerda. Este hecho no por simple deja de ser extraño. El narrador así lo considera y comienzan las pesquisas. Quiere saber qué relación tienen estos tres elementos (niño bien-criada-cabrón). Oye diferentes versiones de la historia, todas inconclusas y fragmentadas. Y él mismo construye con los retazos su propia versión.

Para una tumba sin nombre parece una continuación temática con respecto a Los adioses. Si en esta el lector iba averiguando poco a poco qué pasaba (el narrador ya sabía porque había abierto una carta, pero nosotros no hasta que no se nos cuenta este hecho), en Para una tumba sin nombre el narrador solo puede especular ya que no conoce la historia real, ni nunca la conocerá. 

Se produce, pues, una juego metaliterario donde el narrador es un escritor que, a través de retazos de realidad construye una historia que se sustenta y es verosímil, sea real o no.

LA CARA DE LA DESGRACIA

Un hombre se siente culpable por el suicidio de su hermano. Cree que, en última instancia, fue él quien empujó a su hermano a estafar y, al ser este descubierto, se suicidara. Su única redención posible es enamorarse de una muchacha adolescente. De nuevo, el final abierto provoca la participación activa del lector.

TAN TRISTE COMO ELLA

Este es otra de las novelas breves más devastadoras de Onetti. Se nos narra la relación entre él y ella. Cómo donde hubo amor ahora hay indiferencia, rencor, olvido. Ella se quedó embarazada de otro hombre y él, a pesar de seguir con ella, no se lo ha perdonado. Él busca consuelo fuera y ella hace lo propio dentro, con los trabajadores de su jardín. Opta por un camino de dejarse ir y autodestrucción.

LA MUERTE Y LA NIÑA

Otro relato sobre las apariencias, sobre la culpa y la pérdida. Augusto Goerdel es un joven humilde que bajo la protección del padre Bergner adquirirá  poder en Santa María. Tras su casamiento con Helga Hauser, de adinerada familia, se pondrá a prueba su ferviente religiosidad: si ella queda embarazada podría morir. Finalmente ella muere mientras espera a su segundo hijo. El hermano de Helga busca venganza contra Augusto, pero este desaparece y la cosa se enfría. Al tiempo vuelve a Santa María, de nuevo bajo la protección de Bergner y va a visitar al doctor Diaz Grey, a contarle que pasó con la muerte de Helga.

domingo, 6 de enero de 2013

Los adioses - Juan Carlos Onetti

Segunda de las obras breves recogidas en este volumen, el propio Onetti consideró que era su mejor novela.

En un pequeño pueblo, un exjugador de baloncesto llega para realizar una cura de tuberculosis. Las semanas van pasando y el extranjero recibe diversas cartas de dos distintos remitentes. Estos remitentes son dos mujeres. Primero una; luego la otra; luego las dos juntas con un niño, van a visitarlo. En el pueblo se dan  a las habladurías. Que si una es mujer y la otra amante; que las dos son amantes; que una de ellas es poco más que una adolescente.

El lector, como el pueblo, no puede más que especular con  la vida del trío. Porque lo interesante de esta obra, amén de la prosa característica Onettiana y su hermetismo, es el punto de vista del narrador. Es un testigo directo, es el tendero de la tienda del pueblo, el que recibe el correo de las dos mujeres, el que abre una carta al final del libro y descubre todo el misterio. O no. Eso que decida el lector.

Porque es este, el lector (y no el escritor), el que debe buscar y encontrar una solución. El lector, junto con el enfermero, la mucama y el tendero, aventuramos en la tienda acerca de la vida del extraño personaje que apenas habla con nadie y se mantiene alejado de todo excepto cuando le visitan estas dos mujeres. Y, pese a su permanecer en segundo plano, muy a su pesar está en el punto de mira de los habitantes del pueblo que quieren saber. Nosotros, lectores, también queremos saber. Pero Onetti no dice, insinúa. Y eso es lo mejor que te puede pasar como lector.

Porque me gusta, y creo que es necesario, leer con todos los sentidos, permanecer alerta, trabajar, estar activo y completar lo que un día, otra persona, comenzó en su imaginación. Cerrar el círculo de otro, eso es literatura.

jueves, 3 de enero de 2013

El pozo - Juan Carlos Onetti

La editorial argentina, y librería, (según parece por las fotos preciosa) Eterna Cadencia lleva año y medio distribuyendo sus libros en España. El que nos ocupa ahora son las novelas breves del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti (siete novelas nada menos). Además viene con un prólogo de Juan José Saer.

La primera novela breve recogida en este volumen es también su ópera prima, El pozo. Recuerdo haber leído esta novela por primera vez en la facultad, en una época difícil de mi vida. Su pesimismo y su rasgo existencialista me marcó. Frases como: "Yo soy un pobre hombre que se vuelve por las nochas hacia la sombra de la pared para pensar cosas disparatadas y fantásticas"; o esta otra: "Siento que mi vida no es más que el paso de fracciones de tiempo, una y otra, como el ruido de un reloj, el agua que corre, moneda que se cuenta (...) Yo estoy tirado y el tiempo se arrastra, indiferente, a mi derecha y a mi izquierda" Son ideas con las que me sentía plenamente identificado.

Eladio Linacero es el protagonista de esta novela. En realidad el nombre poco importa y es casi al final cuando se nombra. Pues bien, Linacero es un tipo inapetente de la vida cotidiana, de la realidad que le provoca un asco profundo. La atmósfera en la que trascurre la novela casa perfectamente con el estado de ánimo del protagonista. Eladio Linacero permanece en un cuarto pequeño, oscuro, mal ventilado. Él está desaseado, sudoroso, con ropa sucia y barba de varios días.

Tiene cuarenta años y está escribiendo una especie de memorias donde repasa sus acontecimientos más relevantes. El principal se produjo cuando tenía quince o dieciséis años; en una fiesta de nochevieja gastó una broma a Ana María, una chica unos años mayor que  él. Ella como respuesta le abofetea y el responde echándose encima y forzándola, sin llegar a violarla. Este suceso real es revivido constantemente en el otro mundo, el irreal, o el de los sueños, donde prefiere moverse Eladio. Este mismo hecho trascurre en una cabaña de Alaska y Ana María aparece desnuda para, sin mediar palabra, acostarse en el lecho junto a Linacero para hacer el amor.

Otro de los episodios llamativos y prueba del carácter de Linacero es cuando, estando aún casado, hace levantarse a su mujer de la cama, la mete en el coche y la obliga a desfilar una y otra vez por el lugar exacto donde años atrás sintió que se enamoraba de ella. Solo quiere revivir ese momneto, recuperar esa ilusión perdida. Sin embargo en el juicio de divorcio este hecho será tomado en su contra y se le tachará de loco.

El protagonista se siente solo en este mundo real y ni siquiera un amigo poeta logra entender su mundo onírico, lo que le provoca frustración y hastío.

El pozo son apenas treinta páginas. Pero son unas de las más descorazonadoras y desgarradoras de la literatura.