Dicho lo cual, diré que la colección que nos ocupa recoge, al menos hasta la fecha, uno de los mejores relatos del escritor en cuestión. Nada de un cuento menor en su trayectoria o un inédito que aparece por arte de birlibirloque de un cuaderno que el autor guardaba en su casa materna. El caso de Paul, La autopista del sur o La buena gente del campo, son algunos de los títulos que nos propone la editorial.
En el cuento de Capote, que es del que quiero hablar hoy, este alcohólico, este drogadicto, este homosexual, este genio (parafraseando su famosa frase de Música para camaleones) construye a uno de sus personajes inolvidables, a Miss Bobbit, una niña de diez años que viene de la ciudad a revolucionar la vida de un pequeño pueblo sureño de los Estados Unidos; altera especialmente a Billy Bob y Preacher, dos amigos inseparables que se enamoran de Miss Bobbit. El relato tiene una fuerza increíble y sus protagonistas son esos que nos acompañan más allá de las páginas de la historia, esos que tanto agradecemos a los que nos gusta esta cosa menor que es la Literatura. El único pero que pongo es que la niña me parece demasiado independiente para tener tan solo diez años, aunque el cuento está ambientado en la mitad del siglo pasado y, entonces, los niños maduraban mucho antes.