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28 de julio de 2025

Ceremonialmente engañado

La ceremonia
de Sayaka Murata.

Tendré que llamar a mi abogado para explicarle que e
n la portada pone "novela" pero lo que hay dentro son relatos. Saben aquel que diu de uno que compra un condón en una máquina expendedora y al abrirlo se encuentra un dispositivo intrauterino...

Los amigos de Duomo Ediciones (enemigos a partir de ahora) saben muy bien que las novelas venden más que las colecciones de relatos... Lo voy a dejar ahí para no hacer sangre.

Y precisamente lo que sucede es que empiezo a leer pensando que es una novela y cuando me topo con el segundo capítulo, me parece que se aleja demasiado de la idea principal (que es atractiva y tiene potencial). 
Llego al tercero y al cuarto y me doy cuenta de que algo no funciona, fallan las conexiones. Pero... ¿es un problema de la portada, del texto, de las expectativas...?

Vamos a ver... los relatos son malos. Parten de premisas high-concept (ideas accesibles que despiertan interés desde el principio) para enganchar, pero el desarrollo es escaso y tanto la prosa como los diálogos tienen un aroma excesivamente artificial. Parece que Murata sólo quiere causar controversia y llamar la atención.

Luego se podría entrar en las diferentes inverosimilitudes que acontecen, como la posibilidad de que un hombre gay al que acabas de conocer en la playa te preste su semen recién exprimido en un frasco para que te lo insemines como buenamente puedas, por el bien de la humanidad, y la mujer, teniendo novio, se lo introduzca con los dedos a la mayor brevedad posible (pierde vitaminas a la misma velocidad que el zumo de naranja), todo sea por el respeto que tiene hacia el rito sagrado de la procreación o por cumplir los designios narrativos de la autora.

26 de julio de 2023

Independienta

La dependienta
de Sayaka Murata.

Sugerente novela sobre una inadaptada social que encuentra su sitio trabajando de dependienta en una tienda que abre las 24 horas del día. Una obra amable, sencilla, un poco obvia a veces, pero bastante amena. A partir de aquí sigo con spoilers:

La protagonista aguanta 18 años en un trabajo que para los estándares de la sociedad japonesa es mediocre, pero al menos en ese trabajo se siente normal entre los demás, ya que e
n la tienda todos son iguales, pues además de vestir con uniforme, forman parte de una maquinaria laboral que está por encima de ellos y los homogeneiza.

Sayaka Murata nos quiere decir varias cosas:
1. La sociedad siempre quiere localizar el origen de cualquier problema con facilidad. Si tienes conductas que se salen de la norma, intentan encasillarte. Un ejemplo: cuando la protagonista dice que nunca ha tenido pareja, todos piensan que es homosexual.

2. En la sociedad japonesa, ser soltera está mal visto, sólo es válido si tienes un buen trabajo y ganas mucho dinero. Según los demás ella tendría que buscar un trabajo serio o casarse.

3. Idea que expresa con mucha claridad el personaje masculino inadaptado que irrumpe con fuerza en la novela: "las personas que no aportan nada a la comunidad son marginadas, como los hombres que no cazan o las mujeres que no tienen hijos. Aunque digan que la sociedad actual es individualista, quienes no se esfuerzan por establecer algún vínculo con la comunidad reciben toda clase de presiones y coacciones hasta que, al final, se les expulsa". 

Y el hombre añade: "el mundo en el que vivimos es la Edad de Piedra disfrazada de sociedad moderna. Los hombres fuertes, los que cazan las presas más grandes, están rodeados de mujeres y pueden casarse con las más guapas. A los hombres que no participan en la cacería, o que sí participan pero son demasiado débiles para resultar útiles, se les desprecia". Es decir, aunque la sociedad japonesa puede parecer hiperindividualista, en realidad se trata de ovejitas que siguen al rebaño y si una se sale un poco del camino establecido, es denigrada.

Al final, la protagonista le dice al hombre inadaptado que es mejor que se casen para encajar en la sociedad y afirma: "como no tengo ningún objetivo en la vida, no me importa seguir el rumbo de la comunidad". Cuando su relación empieza a estrecharse y el jefe y una compañera se enteran de que ella vive con el chico, empiezan a cotillear y la tienda pierde su rigor y se convierte en lo que ella odia. Cito: "a los que hasta entonces había considerado células del mismo sistema al que pertenecía yo, se estaban transformando rápidamente en 'machos y hembras de la comunidad'". En cuanto ella empieza a hacer lo que se espera de ella, el ecosistema en el que se sentía a gusto desaparece y se convierte en lo que odia.

Conclusión, cortita y al pie: para ser feliz hay que ser fiel a uno mismo, independientemente de lo que opinen los demás y de los preceptos que imponga la sociedad.