Entre los dibujantes argentinos, Mordillo constituye un notable ejemplo de humor y buen hacer. Emigrante desde muy joven, tuvo que ganarse la vida con la animación tanto en Nueva York como en Paris, siendo en esta ciudad (el segundo Buenos Aires), donde triunfaría como autor.
Su éxito se fundamentó en tres puntales: Un dibujo muy claro y muy gracioso, un color espectacular (basado en todo lo que aprendió durante su trabajo en los dibujos animados) y por último, una imaginación prodigiosa.
Traemos para recordarle una extraña doble versión de ‘El Galeón’. Extraña, porque las dos son distintas e iguales al tiempo. La primera sería publicada como álbum individualizado, y la segunda en ‘Pif’ (esta versión fue anterior a la del álbum). Son complementarias e igualmente divertidas, pero su dibujo no es el mismo.
Hemos querido complementar esta entrada con el trabajo a línea de ‘Pif’ (donde se demuestra que influenció a numerosos autores, algunos de ellos muy famosos). Sabemos que a bastantes de los amables lectores de este Blog les gustan este tipo de comparaciones, por lo menos tanto como a nosotros.
Ah, se nos olvidaba: Agradecer a Mordillo que nos enseñara el lugar de fabricación de este barco inmortal, que por cierto es España (creemos que Puertoreal).