"Katharine Hepburn inspira porque habla directamente al corazón de una manera muy inteligente. La razón por la que ha conservado ese poder es que durante el útlimo medio siglo ha proporcionado - sobre todo - un tesoro de imágenes que representan valores humanos imperecederos: valor, independencia, verdad, idealismo y amor. Ella es lo romántico."
-¡Por Dios! - exclámó Kate-. No soy lo romántico. Esa es Marilyn.
-No -repliqué- Monroe es sexo y objeto de deseo...y una víctima. Usted me dijo que siempre que la había visto le había recordado una "hoja solitaria arrastrada por el viento".
- La Garbo, entonces -propuso Kate.
- No -dije- Creo que ella es el misterio...y también una víctima.
- Bueno, entonces no entiendo que quiere decir.
- Eva Lovelace, Jo March, Terry Randall con sus aspiraciones artísticas -dije-. Alice Adams con sus ambiciones sociales; Linda Seton, Tracy Lord, Tess Harding, Pat Pemberton, Bunny Watson, golpeadas por el amor, Rosie Sayer, Jane Hudson, Lizzie Curry, todas desesperadas por el amor; Mary Tyron, Christina Drayton, Ethel Thayer, incluso Leonor de Aquitania, todas recordando la gloria temprana de su amor. ¿No lo ve? Todas son soñadoras, creen en lo que hacen, son aventureras, mujeres valerosas que permanecen fieles a sí mismas pero logran cambiar y crecer y aportar algo a los otros. Eso es lo que quiero decir con lo romántico.
-De acuerdo -dijo-. No discutiré con usted.
-Bien, fantástico.
-¿Siempre ha de tener la última palabra?
-Sí.
[Recordando a Kate, de A. Scott Berg]
Recordando a Kate es una biografía de A. Scott Berg, sobre su amiga Katharine Hepburn. Me parece que es muy importante recalcar que Scott Berg era su amigo, porque ésta biografía más que eso, una biografía donde un autor recopila información sobre la vida de alguien, es una gran ventana a los recuerdos de Berg sobre Katharine, a las conversaciones que ambos mantuvieron durante dos décadas, a los casi cien años de vida personal y siete décadas de vida profesional (la más larga de una actriz en la historia), una vida que ella guardó celosamente hasta su muerte, pues la única condición que Katharine puso a Berg era que su biografía fuese publicada cuando ella muriese pues pensaba que las biografías eran la aceptación del fin de la vida profesional, y ella sólo estuvo dispuesta a bajarse del escenario a los 85 años, cuando sus problemas de salud empezaron a hacer grandes estragos en su estoica vitalidad.
Recordando a Kate es la biografía más no-biografía que he leido, pues está construida con los recuerdos y las conversaciones de la propia Kate, reflejando su personalidad, sus pensamientos sobre la vida, sobre su vida, sobre su carrera profesional, sobre sus valores y sus principios, que no eran pocos, y de esta forma el autor parece ser un mero transmisor de lo que él vivió al lado de Kate, una mujer fuerte, valiente, decidida, de gran y fuerte carácter, independiente y sobre todo muy, muy inteligente. Además de la única actriz ganadora de 4 premios Oscar (de los que no recogió ninguno, fueron donados al Empire State Building de Nueva York. Hepburn admitió siempre que, si no iba a recogerlos, no debía tampoco tenerlos.) y 12 nominaciones.
Hoy me despido con estas dos frases:
Frank Capra: Hay mujeres y luego está Kate
George Cukor: Hay actrices y luego está Kate
¿Hace falta que diga que es mi actriz favorita o se me ve el plumero ya bastante?
Enlace del video del tributo de la Academia a Katharine Hepburn en el año 2004:
http://www.youtube.com/watch?v=DbgSq35Y-dg
Enorme...