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domingo, 18 de julio de 2010

GRETA GARBO (1º parte)

¡Viene la Garbo! Hasta ahora hemos dedicado en este blog algunas entradas sobre sus películas Ninotchka, La reina Cristina de Suecia y Mata Hari, y creo que es hora de centrarnos en esta maravillosa figura del cine: la mejor pagada de su época, las más importante... la estrella más rutilante de todo el star system de la época (con permiso de Marlene Dietrich, la única que no quedó eclipsada por Garbo)

La verdad es que me he decidido a escribir sobre ella porque hará cosa de un mes, mientras hacía zapping, en un canal que no suelo ver muy a menudo (por diferencias ideológicas y políticas) salía Glenn Close hablando de la esfinge sueca.

En ese momento corrí a por lápiz y papel para anotar toda la información posible, además completaré la entrada con datos del libro Movie Icon (una serie de libros, sobre todo de fotografía y con escasa lectura, dedicados a diversas figuras del cine de la época dorada).


Aviso que he puesto muchísimas fotografías porque uno de los objetivos de esta entrada es deleitarnos con la belleza atemporal de Greta Garbo.
"Lo que un hombre ve en otras mujeres cuando está borracho, lo vemos en Garbo cuando estamos sobrios"

Greta Garbo vivió 50 años aislada, pidiendo y rogando a todo el mundo que la dejasen sola, y cuanto más lo hacía, más crecía su mito... Pero, ¿qué había sido de aquel maravilloso rostro que fascinaba a distintas genereaciones de aficionados al cine?

John Barrymore, que protagonizó junto a ella Grand Hotel dijo una vez: "La Garbo sólo con aparecer en pantalla acapara nuestra atención, su encanto elimina nuestra torpeza... No se trata sólo de una interpretación, es algo que nos invade como un maleficio, una especie de magia... y esa magia tiene un nombre... Greta Garbo."


Greta Lovisa Gustafsson nació el 18 de septiembre de 1905 en el humilde barrio sueco de Södermalm (Estocolmo). Con sólo 14 años, su padre muere por lo que se ve obligada a trabajar en una barbería para poder apoyar a su familia económicamente. Tras este trabajo, consiguió otro en unos grandes almacenes donde pronto fue utilizada como modelo e imagen en distintas campañas publicitarias de la marca.

Aunque lo cierto es que Greta siempre fue una niña tímida que siempre soñó con ser actriz de teatro:
En 1922 le ofrecieron un pequeño papel en la comedia dirigida por Eric Petchser Pedro el vagabundo o Pedro el tramposo... en donde una joven y regordeta Garbo, que no se parece en absoluto a esa mujer fatal que años después haría suspirar de amor y pasión a millones de cinéfil@s y tendría a sus pies a toda la industria del cine, inicia su andadura cinematográfica.
En 1924 consiguió una beca para la Real Escuela de Arte Dramático de Estocolmo, tímida y preocupada siempre por su escasa educación, se mantuvo muy distante de las sofosticadas señoritas que allí se daban cita. Nunca llegó a terminar sus estudios. Y es que ese mismo año Greta captó la atención del realizador y director Mauritz Stiller, que supo intuir en ella una tremenda sensibilidad.

El flamante y egocéntrico director quiso moldear a Greta y construir un prototipo de mujer perfecta en la gran pantalla: le obligó a perder 10 kilos, le enseñó a vestir, trucos de belleza y como comportarse en sociedad. Y fue él quien le proporcionó el nombre más famoso del cine, el más aclamado y el que ha levantado más suspiros... Greta Garbo.


La primera película del tándem sueco fue La leyenda de Gosta Berlings, en ella la actriz interpreta a una condesa que se enamora de un sacerdote que había colgado los hábitos. En esta actuación apenas podemos ver ese magnetismo que años después embelesaría a medio mundo, pero Stiller seguía teniendo fe en ella.

La siguiente película que rodarían juntos se vino abajo en el último momento, y la Garbo se marchó a Berlín para rodar una película, allí el magnate del cine, Louis B. Mayer se encontraba viajando por Europa en busca de nuevos talentos. Mayer le ofreció un contrato a Stiller, pero éste puso como condición que la actriz sueca debía ir con él con otro contrato. El legendario magante aceptó y la contrató por 400 dólares a la semana y le espetó: "Dile a esa actriz que en América no nos gustan las gordas."

Y así, el 6 de julio de 1925 Stiller y Garbo llegaron a Nueva York. Allí, únicamente los recibió un fotógrafo de la MGM. Dos meses más tarde, ya en Hollywood, un comité formado por actores y figurantes de origen sueco les recibieron con flores, danzas y músicas típicas del país escandinavo. Sin embargo, la prensa seguía sin impresionarse, es más, satirizaban su aspecto de campesina europea y se mofaban de ella al compararla con mujeres tan glamourosas y estilosas como Mary Pickford o Gloria Swanson, las reinas del cine y el celuloide del momento.



En la MGM no sabían muy bien que hacer con ella, no sabían donde ponerla para sacarle el mayor partido posible, así que hicieron que posara como una deportista...

Su gran oportunidad llegó en el momento en el que, previa supervisión de Stiller, le ofrecieron protagonizar la cinta El Torrente, basada en la obra Entre naranjos, del valenciano Vicente blasco Ibáñez. El papel masculino corría a cargo de Ricardo Cortez. En esta película Garbo interpreta a una campesina española que se enamora de un aristócrata cuya madre se opone a su boda. Luego, ella se convertía en una afamada cantante de ópera en París... fue un papel flojo, pero importante por dos motivos: 1º, porque marcaría el prototipo de sus papeles posteriores (de femme fatale); y 2º, porque el público y la crítica comenzaron a fijarse en ella.
Su siguiente película, Tentación, fue un auténtico éxito de taquilla y crítica, y pronto el estudio comenzó a explotar la imagen de la esfinge sueca... todo a pesar su drama personal: a los pocos días de comenzar el rodaje, le comunicaron la muerte de su hermana y la MGM decidió prescindir de los servicios de Stiller.

Greta Garbo, preocupada por su ídolo caído y dubitativa de su talento, pensó en volverse a Suecia y en una carta dirigida a una amiga escribía "La vida me asusta."

Aunque ella comenzaba a despuntar, aún no tenía un compañero que le hiciese buenas réplicas en pantalla, así la MGM decidió emparejarla con el actor más veterano de sus filas y el más famoso y deseado: John Gilbert.

Su primera película juntos fue la aclamada y famosa El demonio y la carne. En esta película crearon un nuevo prototipo de lo que debía ser la pasión en pantalla (años más tarde haría lo mismo Elizabeth Taylor Y Montgomery Clift pero no con la pasión, sino con el romance). En las escenas de amor, Garbo parecía deborar a Gilbert con sus besos, y el erotismo crecía en cada escena.

Ambos actores se fueron a vivir juntos a la casa del actor y allí ella se adaptó muy bien a la vida en pareja y a los amigos del actor, pero siempre se negó a casarse con él... Una vez Gilbert, desilusionado, comentó a la prensa: "Ella dice que me he enamorado de la Garbo actriz, y debo admitir que efectivamente, así es."
Louis B. Mayer, perro viejo, quiso emparejarlos rápidamente en otra película, pero se topó con una piedra en su zapato: Garbo aceptaría, pero sólo si se le subía el sueldo. Y es que Gilbert ganaba 10.000 dólares a la semana, ella 600. Cuando la MGM se negó a subirle el sueldo a 5.000 dólares, cantidad que ella reclamaba, la Garbo pronunció su famosa frase "Me voy a mi casa." No fue una amenaza: se marchó y estuvo sin rodar 7 meses, y ante la apabullante indiferencia de la sueca, el magnate cedió a sus exigencias. Era la primera vez que alguien le hacía frente.
Su siguiente película juntos, fue Love (adaptación de la novela Anna Karenina), en donde queda patente que las mejores poses de Garbo se suceden cuando la actriz está recostada o tumbada. Después vendría La mujer ligera (también junto a Gilbert, que ya estaba prometido con otra mujer). Esta película fue la última colaboración en el cine mudo con el galán Gilbert.

Mientras rodaba Orquídeas salvajes, Greta Garbo recibió la triste noticia de la muerte de su mentor, Mauritz Stiller. Ella quiso dejar de rodar la cinta "Sólo habrá un muerto en pantalla." Pero el permiso le fue negado.

El inicio en 1927 del cine sonoro había echo temblar los cimientos del cine, pues las grandes figuras de la gran pantalla, como Charles Chaplin, Gloria Swanson, Mary Pickford o el mismo John Gilbert se estaban viniendo abajo. El sonido produjo, pues, nerviosismo en Hollywood y muchas de las más rutilantes figuras vieron su final, por ejemplo, el partner de Garbo, que había hecho suspirar de amor a miles de damas, ahora éstas se reían de su voz chillona.
La MGM estaba nerviosa, no podía permitirse perder a uno de sus bienes más preciados, por lo que mantuvo a Greta Garbo con la boca callada hasta 1930, más tiempo que al resto de estrellas, para darle tiempo a perfeccionar su inglés.

En 1930, Mayer y Thalberg la presentaron como la poco atractiva prostituta Anna Christie, el director fue Clarence Brown, su director fetiche. "Give me a whisky", fue lo primero que dijo Greta Garbo en la pantalla a los 16 minutos de comenzar la cinta.
Se rodaron dos versiones de la película: una en inglés y otra en alemán. La sueca superó con nota esta terrible prueba de fuego: se afianzó como la estrella más importante del momento, la película fue un aunténtico éxito de crítica y público y obtuvo su primera nominación al Oscar como mejor actriz. Ese mismo año sería también nominada a la estatuilla dorada por su interpretación en la película Romance.

Los tonos dulces, cansados y melancólicos con los que Greta hablaba no hacían sino que creciera aún más su mito.


En el año 1931 rodó junto a un jovencísimo Clark Gable (irreconocible sin ese bigotillo) la película Susan Lenox
En la famosísima Mata Hari, interpreta a la archiconocida espía que seduce a Ramón Novarro. Al hilo de esta película, un periodista dijo: "Al público parece gustarle que Garbo muera en pantalla" Aunque es cierto que en esta película Garbo parece que va a su muerte como si se dirigiese a su coronación.
En el año 1932 el estudio decidió por primera vez rodearla de grandes decorados y unos compañeros de cartel impresionantes, hasta ahora (a excepción de las películas con Gilbert) todo el peso recaía sobre ella.

Si hay algo en lo que todos los que trabajaron con ella están de acuerdo es en su profesionalidad y responsabilidad para con su trabajo. Tenía relaciones muy simpáticas y amables con todo su equipo: su idiosincrasia lo imponía.
Cuando estaba actuando insistía en que pusiesen pantallas negras a su alrededor para que nadie del equipo la desconcentrase y simepre que podía, trabajaba con el mínimo de personal imprescindible.

Como curiosidad, en la película Como tú me deseas, hizo su única aparación de rubia platino. Se trata de la última película con su anterior contrato. Tras rodarla se marchó un tiempo a Suecia y fue entonces cuando comenzaron los primeros rumores sobre su retirada, tenía 27 años... y sus mejores papeles aún estaban por llegar.



Sentía desprecio por muchos de los papeles que interpretaba, los de vampiresa o femme fatale,"Me dan risa", solía decir.
Nunca quiso jugar al juego de Hollywood: no asistía a los estrenos, no concedía entrtevistas, no firmaba autógrafos. No se centraba en la meca del cine, y llegó a cambiar de casa hasta 11 veces.


En el año 1932, Greta Garbo estaba en la cumbre de su éxito y como he dicho anteriormente, aún no había interpretado sus mejores papeles. Cuando en 1933 volvió a Estados Unidos para rodar La reina Cristina de Suecia, exigió un aumento de sueldo (que la convertiría en la estrella mejor pagada), y también consiguió por contrato no volver a interpretar papeles de femme fatale... ahora ella era la reina de la MGM, o mejor dicho, ella era la MGM.
Importante es de destacar que para esta película exigió a los estudios que su pareja en pantalla fuera el ya pasado de moda John Gilbert y no Laurence Olivier.
La Reina Cristina de Suecia, a pesar de que para muchos es su mejor papel (yo no lo creo) la película fue un fracaso de taquilla, y a esta derrota le siguió otra, pues El velo pintado, tampoco consiguió la recaudación esperada.

"Se ha convertido en la musa trágica oficial de Hollywood."



Tanto en Anna Karenina (1935, y que le hizo ganadora del premio del Círculo de Críticos de Nueva York) como en Margarita Gautier (1936, que supuso su tercera nominación al Oscar), interpreta a una heroína que vivía, padecía sufría y después moría; en los últimos romances de la Garbo, la carne y el espíritu se funden hasta crear una especie de religión, y en ella, la Garbo es siempre el supremo sacrificio.
Estas películas supusieron una reconciliación con el público.




"Se puede sentir el momento en el que su espíritu abandona su delicado cuerpo." escribió un crítico para describir la escena de su muerte en Margarita Gautier, película en la que, según escribió otro crítico, la llevó a la cumbre de su arte.





A finales de 1939, Greta Garbo desgarró su velo trágico e hizo una magífica interpretación cómica, su primera interpretación cómica... Ninotchka.

Con Ernst Lubitsch como director y Billy Wilder como uno de los guionistas, la película supuso un auténtico taquillazo, nada más y nada menos que 2'5 millones de dólares de recaudación para un país que acababa de salir de una grandísima depresión económica y estaba a las puertas de entrar a participar en la II Guerra Mundial.

Esta II Gran Guerra hizo mella también en el prestigio de la Garbo y la MGM, ya que el 40% de los ingresos del estudio venían de Europa, y con este mercado cerrado, todos los actores y actrices de Hollywood se vieron obligados a rebajar su sueldo para mantener el equilibrio del sistema: de 750.000 dólares, la mujer divina pasó a cobrar 250.000


Como curiosidades, del rodaje de Ninotchka, Greta Garbo se negó a recibir a Ernst Lubitsch e insistió en verlo dentro de su coche, y fue allí donde discutieron determinados aspectos del personaje y del contrato (ella tenía mucho miedo a la escena de la borrachera, pues pensaba que haría caer su prestigio); otra anécdota sucedión con Billy Wilder, a quíen echó del set de rodaje porque según ella "Había demasiada gente y no podía concentrarse."





Su última película fue La mujer de las dos caras... que no pienso describir, pues dio al traste su carrera: el director George Cukor se empecinó en darle una vuelta al look de la Garbo y a la imagen que todos teníamos de ella, así que no se le ocurrió otra cosa que vestirla y peinarla de tal modo que pareciera que tenía 10 años más, ya no era esa mujer fascinante de antes... el director de vestuario de la película, tras hablar con George Cukor y no llegar a nada en claro con el director, se levantó y antes de dar un portazo en las narices del otro le espetó: "Cuando el glamour acaba para Greta Garbo también acaba para mí."


"Han hecho de ella un payaso, un bufón, un mono subido a un palo", escribió un crítico muy enfadado al ver la película.

Nadie en ese momento sospechó que el fracaso de esa tonta comedia de sexo acabaría siendo el canto del cisne de la sueca.

Cuando se retiró, Greta Garbo tenía 36 años, eran joven, guapa y rica... muchos intentaron que volviera a la gran pantalla y rechazó protagonizar Un tranvía llamado deseo ("Soy demasiado masculina", dijo) y una película de Hitchcock.

Entre sus manos ahora tenía tiempo... de vez en cuando, se rumoreaba sobre su vuelta al cine, y fue asediada y acosada por medios de comunicación y admiradores hasta el final de sus días, el Domingo de Resurrección 15 de abril de 1990.

En 1954, le fue concedido el Oscar honorífico por toda su carrera, pero no fue a recogerlo, porque como ella misma dijo "No quiero verle la cara a nadie."

La divina es inmortal... ha trascendido los altos y bajos que imponen las modas y ha permanecido en nuestra memoria (y en la de millones de aficionados al cine) como una diosa... y es que la persona pasó a convertirse en mito, y el mito en leyenda.

"¿Es usted Greta Garbo?" le preguntó una vez una fan, y ella le contestó "YO FUI GRETA GARBO"

¿Qué importa realmente quién fuera Greta Garbo? Ella es sólo una proyección de luces y sombras en la que nosotros proyectamos nuestras miradas llenas de fantasías y deseos, de admiración y adoración, sobre esa increíble imagen... Ella fue la auténtica y verdadera ilusión del cine.

(Continuará)

domingo, 2 de mayo de 2010

La Reina Cristina de Suecia (y otras historias...)


El Rey Gustavo Adolfo de Suecia muere durante la Guerra de los treinta años en la batalla de Lutzen. A su muerte, deja como heredera al trono a su hija Cristina de 6 años.
Obligada, como reina de Suecia, a pasar una infancia y juventud envuelta en problemas de Estado, Cristina hizo de su vida una entrega total a la corona de Suecia.

Pero además de una gran estratega política, Cristina fue una mecenas y protectora de la cultura a ultranza. Adoptó el lema “La sabiduría es el pilar del reino” y aunque la economía de la corona sueca era frágil, ella no dudó en invertir en obras de arte en Europa con el fin de enriquecer el patrimonio cultural de Suecia. De esta forma, su fama de mecenas se fue extendiendo por el viejo continente y varios intelectuales se vieron atraídos por sus proyectos, como por ejemplo, Descartes.

Era diestra en equitación, caza y esgrima y se quitaba horas de sueño para poder dedicar más horas a la lectura. Pero a Cristina no sólo le acompañaba su fama de intelectual, también le acompañaba su ambigüa sexualidad. Solía vestir con ropa de hombre porque decía que estaba más cómoda y se negó a contraer matrimonio y a tener descendencia, razón por la cual se vio obligada a abdicar.Dijo que "con el tiempo se entenderán mis motivos" y cuando el Consejo del Reino le pidió explicaciones respondió que “Si el Consejo supiera las razones, no le parecerían tan extrañas”.

La Reina Cristina de Suecia (1933) dirigida por Rouben Mamoulian es, o pretende ser, un fiel reflejo del carácter de esta reina intelectual que vivió en el siglo XVII.


La elegida para darle vida en el cine fue una actriz que reaparecería en la gran pantalla tras dieciocho meses de ausencia y que fisicamente se parecía a la verdadera Cristina de Suecia como un huevo a una acelga, la gran Greta Garbo. Su aparición en la pelicula fue anunciada a bombo y platillo. Parecía ser su único reclamo, por el trailer que más tarde os dejaré.


Para muchos, este fue el papel de su vida. Y, desde luego, pocas actrices hubiesen trasmitido tan bien la peronalidad de su compatriota sueca a los espectadores. Greta transmite al espectador a una reina dinámica, que sacrifica su vida personal por el bien de su país pero que, al mismo tiempo, no está dispuesta a sacrificarla del todo.

La versión de la Garbo es una mezcla seductora de cualidades femeninas y masculinas. Una mujer fuerte, valiente, independiente, sexualmente experimentada (estamos hablando del siglo XVII) decidida y muy inteligente.

La atracción que siente por su ayudante de cámara Ebba Squarre (Elizabeth Young) está tratada de una manera subliminal.


Al fin y al cabo, las orientaciones sexuales de la reina Cristina y las de la Garbo no eran tan diferentes. El guión de esta pelicula, estaba a cargo de Salka Viertel, S.N. Behrman, H.M. Harwood.

Salka Viertel (que estaba casada) fue amante de Greta Garbo, además de ser la responsable de presentarle a la poetisa y escritora cubana Mercedes de Acosta, con quien la actriz mantendría una duradera y tormentosa relación. A partir de ese momento, Salka y Mercedes se convertirían en rivales tanto por el corazón de la actriz como por escribir los guiones de sus peliculas.

En esta foto: Greta de pie y Salka su derecha con gorro blanco.

Salka le ganó la partida a Mercedes en cuanto al privilegio de escribir guiones de cine para la actriz. A lo largo de su vida escribiría para ella los guiones de La Reina Crsitina de Suecia, El velo pintado, Ana Karenina, Conquest y La mujer de las dos caras.

Sin embargo, Mercedes se llevó a la chica. El idilio entre Mercedes y Greta comenzó en 1931. Pero a comienzos de los años 40 Mercedes se va a vivir a Nueva York, a donde Greta le escribe. Pero Salka Viertel aún no había jugado su última carta y presenta a Mercedes de Acosta a otra actriz, Marlene Dietrich, que tenía más peligro que un mono con una pistola, dicho así para entendernos.


Los que habeis leido mi entrada sobre la biografía de Marlene Dietrich, ya sabreis que Marlene y Mercedes mantuvieron, aunque no en exclusiva, una relación durante años. Si algo tenía Marlene que no tuviese Greta era que le importaba tres pimientos que su idilio con Mercedes se hiciese público y nunca se escondieron. Hay una anécdota sobre Marlene en una cena en casa de Billy Wilder. Wilder y su esposa habían invitado a sus amigos a cenar, entre ellos a Marlene. Durante la cena Wilder le dijo a Marlene, "Cuéntanos algunas de tus experiencias amorosas con las mujeres". Marlene, ni corta ni perezoza, empezó a hablar de sus relaciones con mujeres con total normalidad. Los comensales se quedaron mudos y Wilder dijo "oh perdonad, os estamos aburriendo..."

Por desgracia para Greta, Mercedes tampoco tenía ningún reparo en que se supieran sus orientaciones y publicó un libro "Aqui yace el corazón" donde contó sus relaciones con todas las mujeres famosas, incluida Greta. La actriz le dijo que no quería volver a hablarle nunca.
Mercedes, ante la discreción y el silencio absoluto de la Garbo donó al museo de Filadelfia 55 cartas que Greta le escribió para demostrar que no estaba mintiendo, con la condición de que no las publicasen hasta que hubiesen pasado diez años de la muerte de la actriz.

En esta foto: Greta ocultándose y Mercedes de Acosta detrás.

Quizás a Greta no le sentase muy bien la relación de Mercedes con Marlene.

Los rumores del idilio entre Greta y Marlene se remontan a 1925 durante el rodaje de la pelicula La calle sin alegria, donde se decía que Marlene trabajó como extra. En una de las escenas donde Greta cae desfallecida por el hambre, se dijo que Marlene la acarició de tal manera que la escena fue eliminada de las copias de distribución de la pelicula. Y que semanas después las dos míticas actrices vivieron un torrido romance en Alemania...o no.

Asta Nielsen, ¿Marlene? y Greta en La calle sin alegria.

En realidad, parece que la actriz que durante años se confundió con Marlene Dietrich era Hertha von Walther. Juzgad vosotros mismos el parecido.


Hertha von Walther en La calle sin alegria

No se puede negar que el parecido entre Hertha y Marlene es más que evidente.

Pero lo cierto es que aunque el affaire entre Greta y Marlene es bastante conocido, salvo algunos comentarios excéntrico, Marlene no aclaró del todo que hubiese conocido a Greta Garbo, aunque según uno de sus biografíos se dice que pidió conocerla y lo hizo, pero que Greta se marchó incómoda ante tanto halago.
Por su parte, Greta jamás dijo ésta es boca es mía respecto a su vida privada.


Pero no sólo una de las guionistas de esta pelicula estaba prendada de la Garbo. Su coprotagonista, el actor John Gilbert había mantenido una relación con Greta y le pidió matrimonio dos veces. Petición frustrada en las dos ocasiones.

Pero John Gilbert que interpreta al diplomático español del que la reina se enamora, Antonio, no era en un principio el actor elegido para el papel. El papel de Antonio Pimentel era para Laurence Olivier.

La carrera en claro declive de John Gilbert empujó a su actriz principal a hacer la petición de que contrataran a su antiguo amante y amigo en vez de a Olivier.
Gilbert, había sufrido como tantos otros actores y actrices la crisis que supuso para muchos de ellos la entrada en el cine sonoro. Había sido uno de los mayores galanes del cine mudo romántico y en el cine sonoro quedaba ridículo. Se dice que su voz de tenor y su perfecta dicción no cuadraba con su imagen gallarda en la pantalla.
Su figura de galán fue parodiada tras su primera pelicula sonora y se fue deslustrando ante las carcajadas del público.

La Reina Cristina de Suecia fue la última pelicula que Gilbert protagonizó con Greta Garbo y su penúltima pelicula en general, pues moriría sólo tres años después por culpa de graves problemas con el alcohol.

Curiosamente, los amantes de Greta parecían ser recogidos por Marlene Dietirch, quién tuvo a su cuidado a Gilbert y literalmente se convirtió en su enfermera de dia y de noche, lo llevaba a exposiciones, restaurantes y toda clase de sitios de recreo para que no pensara en la bebida. Según dijo una de las hijas de Gilbert: "Se estaba matando y ella no estaba dispuesta a admitirlo. Marlene simplemente lo tomó a su cargo."
Incluso le consiguió un papel junto a ella en la pelicula Deseo, papel que no le dio tiempo a hacer. En 1936 sufrió un ataque al corazón y murió ahogado entre las convulsiones del alcoholismo.

Greta Garbo y John Gilbert en La Reina Cristina de Suecia.


La elección "forzada" por parte de Greta de Gilbert para la pelicula me parece adecuada por dos razones: primero por que los rasgos físicos de Gilbert eran más creibles como español que los de Lauwrence Olivier y segundo porque la química entre los dos actores principales ya estaba creada. Habían sido una pareja de éxito en la época del cine mudo, también habían sido amantes y eran amigos. Así que la química como pareja cinematográfica en esta pelicula está más que lograda.
Si bien es cierto que Gilbert resulta demasiado empalagoso en ciertas escenas.

El resto de personajes aparece como la mayoría de los personajes que interpretan a la realeza, encorsetados y estirados...todo menos la reina.

Una de las escenas que más llaman la atención en la pelicula, al menos a mí, es cuando la reina Cristina harta de los agobios de palacio se marcha a caballo para hacer noche en una posada de caballeros. En esa posada es donde se encuentra con Antonio Pimentel. Pues bien, ni el posadero ni Antonio, ni ningún ser humano de la dichosa posada se da cuenta que el "caballero" en realidad es una mujer.


¿Como es posible que logre hacerse pasar por un hombre, incluso cuando se quita el sombrero?

Pues sí, hasta que el supuesto muchacho no se quita la chaqueta para dormir, ( y se queda con una camisa anchísima) puesto que se ve obligado a compartir habitación con el diplomático español, el bueno de "Antoniou" no se da cuenta de que está ante una mujer. Que digo yo que si hubiese sido Mae West, tendría un pase que no se diese cuenta de que no era un hombre, pero la Garbo...

A raíz de ésta idílica noche que la reina pasa con "Antoniou", Cristina se enamora de él pero éste no descubrirá que se trata de la reina de Suecia hasta el dia siguiente cuando va a palacio a llevarle el cuadro de uno de sus pretendientes, el monarca español Felipe IV (muy buena la cara que pone Greta cuando ve a Felipe IV, cosa más horrorosa)

Tras una breve discusión, "Antoniou" le perdona a Cristina que le ocultara su identidad en la posada y sigue el idilío. Pero por desgracia, ni el pueblo sueco ni la política del país están de acuerdo en que el futuro monarca de Suecia sea un católico extranjero.
Tras el fracaso de Cristina al tratar de convencer al pueblo y a sus consejeros en la corona, la reina abdica por sorpresa y nombra como rey de Suecia a aquel a quien todo el mundo quería como rey consorte, el principe Carlos Gustavo, héroe nacional.


No sé nada sobre monarquía sueca pero apuesto a que la reina Cristina no abdicó por el amor de un español. Por tanto, creo que en esta pelicula se pretendió hacer un biopic de la reina Cristina de Suecia aderezado con la típica historia romántica del amor imposible, que tanto gustaba en la época.
El resultado parece ser una pelicula hecha por y para el lucimiento de su estrella principal. Por suerte, si se hace una pelicula para que se luzca una actriz, al menos que sea una actriz brillante, y eso es lo que sucede con Greta Garbo.
Y para muestra de lo que estoy diciendo, el trailer de la pelicula:



Si yo hubiese sido ella, me hubiese sentido muy presionada con este trailer...

Ella es el alma de ésta pelicula y el diestro manejo de Mamoulian con la cámara no hacen más que resaltar su atractivo, por ejemplo en la escena final. Además, el diseño artístico, el montaje y la música hacen de esta pelicula un espectáculo espléndido.
Antes de grabar la escena final a la que me referia hace unas lineas, Greta le dijo al director: "¿En que quieres que piense?" y Mamoulian contestó: "Nada, absolutamente nada."


Si habeis llegao hasta aquí, muchas gracias por vuestra paciencia.

Saludos y hasta la próxima.