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miércoles, 21 de marzo de 2012

Vive como quieras (You can't take it with you) 1938




Frank Capra dijo en su autobiografía que cuando realizó Vive como quieras no pretendía hacer una película de carcajadas simplemente, sino algo "más profundo, una oportunidad para vivificar en un drama el 'amarás a tu prójimo'".

La película está basada en una obra de Brodway de Phillip Kaufman y Moss Hart, que estaba teniendo un importante éxito en Nueva York, y Capra se encontraba en dicha ciudad con motivo del estreno de Horizontes perdidos cuando acudió a ver la representación teatral de la pieza en cuestión. Quedó maravillado y pensó en llevarla al cine. Pero había un problema, y es que la compra de los derechos estaba en 200.000 dólares. Harry Cohn se cerró en banda, pero Capra insistió, y a resultas de unos favores que el primero le debía al segundo, la obra fue adquirida.



Frank Capra recogiendo su Oscar al Mejor Director por Vive como quieras.


Vive como quieras fue otro triunfo personal de Frank Capra, que consiguió su tercer Oscar al mejor director en sólo ¡cinco años! todo un récord. Además, el film también ganó el de mejor película, lo cual hizo que adquiriera tal fama y renombre, que en los carteles de sus películas, a partir de ese momento, el nombre "Frank Capra" estaría mejor situado y con una letra mucho más grande que el del propio film y sus protagonistas.




Capra editando una de sus joyas cinematográficas.


Alice Sycamore (Jean Arthur) es la única persona con un mínimo de cordura en una familia llena de lunáticos. La chica se enamora de su jefe, Tony Kirby (James Stewart) que representa todo lo contrario: pertenece a una familia refinada y cursi. Las diferencias entre los estilos de vida y mentalidad de ambas familias se agudizan cuando los padres de él van a cenar a la casa de ella y la cena termina con la entrada en escena de la policía y la detención de todos los presentes, acusados de anarquistas.



Arriba en primer término, los dos protagonistas. Abajo el reparto de la película.




Para James Stewart, Frank Capra fue lo mejor que le pudo ocurrir en su carrera. Antes de trabajar con él sólo había trabajado en comedias intrascendentes. Sin embargo el director supo ver en él al actor perfecto para encarnar los personajes que quería concebir para sus películas, sobre todo esa carita de inocente. Al año siguiente volverían a coincidir en Caballero sin espada, y esta unión alcanzaría su punto más alto en ¡Qué bello es vivir!.

Por su parte, Jean Arthur era la musa del director. Ya le había dado excelentes resultados en El secreto de vivir, participando también, junto a James Stewart, en Caballero sin espada. Ella era por aquel entonces la máxima estrella femenina de la Columbia y muy buena comediante. En Vive como quieras es la protagonista absoluta: podía comportarse de forma cálida y conmovedora para a continuación presentarse totalmente alocada. Sus apariciones en pantalla dan al film muchos de sus mejores momentos y hace gala de una expresividad absolutamente espontánea y llena de matices.

Lionel Barrymore interpreta al abuelo de esta excéntrica familia, que a diferencia del resto de sus compañeros, no se comporta de un modo alocado, sino que es el filósofo del grupo. Barrymore era ya toda una institución en Hollywood, trabajando a un ritmo frenético. Capra volvería a contar con él para ¡Qué bello es vivir!, en donde encarnará al Señor Potter, uno de los tiranos más famosos del cine.
Otro gran actor, Edward Arnold, interpreta al millonario padre de Stewart. Este papel y el que interpretó junto a Jean Arthur en Una chica afortunada, son quizá los más recordados de su carrera.

El resto del reparto es memorable y portentoso, a destacar Ann Miller, como la divertida hermana de Arthur. Ella había debutado el año anterior en Damas del teatro, y el mismo año 38, participó en la también alocada comedia de los hermanos Marx El hotel de los líos. Otro film memorable de su carrera sería junto a Gene Kelly y Frank Sinatra en Un día en Nueva York.



Divertida fotografía del reparto de Vive como quieras.




Una de las mejores parejas cómicas del cine clásico: Jean Arthur y James Stewart.



Una película divertida, llena de secuencias caóticas pero sublimes, sencillamente antológica.


Hasta la próxima entrada corazones.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Sucedió una noche (It happened one night, 1934)




La mayor gloria que puede obtener una película, de acuerdo con los parámetros de cine de Hollywood, es conseguir muchos premios Oscar. Pero lo verdaderamente importante es hacerse con los de Mejor película, director, guión, actriz y actor... bien, pues la película que hoy nos ocupa se alzó con ellos, no siendo hasta 1975, con Alguien voló sobre el nido del Cuco cuando se repitió tal proeza. Además fue hasta 1939 el film más premiado por la Academia, ya que ese año Lo que el viento se llevó arrasó hasta alzarse con ocho estatuillas doradas.

Este éxito fue totalmente inesperado. Columbia Pictures tenía a uno de los mejores directores de todos los tiempos, Frank Capra, sin embrago carecía totalmente de estrellas de primer nivel, pues entre Warner, MGM y Paramount se repartían a la gran mayoría de ellas. Clark Gable estaba bajo contrato del estudio del león cuando fue cedido como un castigo para participar en esta cinta, ¿castigo? os preguntaréis, pues sí señores/as: el actor con el bigotillo más famoso del cine lió una buena en las oficinas del estudio exigiendo mejoras en su contrato, como la opción a participar en mejores películas, elegir con quien trabajaba y un aumento de sueldo. El mundillo del cine se quedó con la boca abierta ante esta noticia, pues ¿cómo era posible que MGM cediera a una de sus mejores intérpretes para una comedia tan floja?; por su parte, Claudette Colbert tampoco tenía mucho interés en participar en esta producción. Lo hizo porque estaba bien pagado y coincidía con su período vacacional en Paramount.

Nadie, absolutamente nadie, pudo prever el apoteósico éxito de esta comedia, medio picantona y con dos estrellas con encanto, enmarcada en situaciones y lugares cotidianos.



Estos dos fotogramas son los más famosos y representativos de la cinta. La imitadísima y parodiadísima escena del "muslamen" de Claudette Colbert (abajo) ha influido tanto, que incluso hoy día sigue apareciendo en películas y sketch. En un principio la actriz no quiso rodarla por temor a que hiciera caer su prestigio. Pero cuando el director le explicó todo y vio que no era una vulgaridad, aceptó.




Ellie Andrews (Claudette Colbert) es una rica heredera y niña mimada de papá que huye de éste porque está empeñado en que contraiga matrimonio con un vulgar playboy. Durante su fuga a Nueva York, la chica traba amistad con un periodista en paro, Peter Warne (Clark Gable). Cuando el autobús en el que viajan se avería, la disparatada pareja emprende una aventura (aún más disparatada) haciendo autostop. Él espera hacer de todo ello un excelente reportaje que lo saque del paro, pero todo se complica cuando la heredera se enamora de él.




Clark Gable descamisado es otro de los fotogramas emblema del film. Abajo, los tres fantásticos de la película: Frank Capra, Claudette Colbert y Clark Gable.





Los dos protagonistas, pese a lo que he dicho antes, se vieron favorecidos por su aparición en Sucedió una noche. Clark Gable recibió el único Oscar de su carrera, que despegó hacia lo más alto a partir de este momento, convirtiéndole en todo un sex symbol. Sin proponérselo, había encontrado aquí el tipo de personaje que le haría popular y que poco a poco iría perfeccionando: el de un hombre pícaro y atrevido, con buenos sentimientos y muy masculino.
Gable empezaba ya a ser considerado como una baza muy importante para la MGM, ya que hasta entonces se había limitado a ser el galán de turno en los melodramas al uso de las grandes divas de la década, como Jean Harlow, Joan Crawford, y por supuesto, Greta Garbo. A partir de Sucedió una noche, ya nada volvería a ser como antes: ahora él sería la estrella.

En cuanto a Claudette Colbert, la película significó su descubrimiento para la comedia. Hasta entonces había encarnado personajes exóticos, como Cleopatra o El signo de la Cruz, ambas de Cecil B. deMille. Curiosamente ella debutó en el cine de manos de Frank Capra en el film Los tres papás. Además, podemos decir que 1934 fue crucial para su carrera: este film, Cleopatra e Imitación a la vida.
Resulta también complicado entender como una actriz que representaba papeles de gran sensualidad, pusiera tantas condiciones a Capra a la hora de rodar secuencias que consideraba muy osadas, por ejemplo, la escena más famosa del film, cuando hace autostop y enseña la pierna, que en un principio iba a ser rodada por una doble, pero finalmente cedió.

En cuanto al resto del reparto, cabe destacar a Walter Connolly, que anteriormente ya había trabajado con el director en la película Dama por un día.





Para el director supuso su consagración definitiva. En Sucedió una noche están presentes algunos de valores de Frank Capra, como la defensa del individualismo, la independencia y la libertad, sin bien está mucho más definido en obras posteriores. Esta es una comedia ligera de tono entretenido. Al principio nadie creyó en esta película y fue el boca a boca lo que hizo que todo el mundo cayera rendido ante ella.
El argumento de Sucedió una noche, con pequeñas variaciones sería el argumento de tantas y tantas comedias románticas, llegando incluso a nuestros días.





Hasta la próxima entrada corazones.

viernes, 19 de agosto de 2011

Arsénico por compasión (Arsenic and Old Lace) 1944


Confieso que a veces nos adelantamos demasiado al decir que una comedia ha envejecido muy mal y que con los años ha perdido la gracia. Este fin de semana he podido comprobar de primera mano que al contrario del rumor popular (o lo que es lo mismo, de la mayoría de las críticas leídas) Arsénico por compasión sigue arrancando las carcajadas del respetable. He tenido la oportunidad de ver ésta película éste pasado fin de semana en un cine de verano casi con aforo completo y tengo que admitir que la mayoría de las veces somos unos "boca-chancla". No había escuchado tantas risas en un cine en mis 27 años de existencia.


Arsénico por compasión es una mezcla de comedia negra y aquellas famosas screwball comedies de los años 30 y 40, que más que intentos de hacer obras maestras fueron una especie de productos de entretenimiento de usar y tirar destinados a hacer un poco más llevaderas las vidas de los norteaméricanos durante la Gran Depresión. Algunas, como ésta, han sobrevivido por mérito propio.

Frank Capra, su director, fue un firme partidario de que Estados Unidos luchase durante la Segunda Guerra Mundial y elaboró ocho documentales de guerra con la intención de animar a las tropas y obtener la alianza de la URSS. Se alistó como voluntario y filmó Arsénico por compasión para mantener la economía familiar con los beneficios que obtuviera de ésta durante su ausencia.


Arsénico por compasión está basada en la obra teatral del mismo nombre Arsenic and Old Lace escrita por el novelista y dramaturgo Joseph Kesselring y adaptada al cine por los hermanos Epstein, los guionistas de Casablanca.

El argumento, cómo el de las películas que fueron máximo exponente en éste género (La Fiera de mi Niña o La Pícara Puritana) es una demencia absoluta. Cary Grant fue protagonista masculino de las tres, por cierto.


Mortimer Brewster (Cary Grant) y su novia Elaine (Priscilla Lane) acaban de contraer matrimonio civil. Sus tías Abby (Josephine Hull) y Martha (Jean Adair) famosas por su bondad y carácter afable, y que conviven con el sobrino Teddy (John Alexander), famoso en el vecindario por creerse el presidente Theodore Roosevelt, les esperan en su casa charlando con el padre de Elaine, pastor metodista (Grant Mitchell)


Una vez en casa de sus tías, Mortimer descubrirá que las bondadosas ancianas llevan a cabo un plan macabro e inocente a partes iguales. Se han propuesto quitar la vida a todo aquel caballero anciano que se sienta solo con una copita de vino aliñado con arsénico. Las dos hermanas cumplen con su árdua tarea con el espíritu más filantrópico que se pueda imaginar.

En el sótano hay 12 cadáveres que el bueno de Teddy se encarga de enterrar en "Panamá." Él cree que son víctimas de la fiebre amarilla y que el sótano es Panamá, evidentemente.

Cuando Mortimer descubre el pastel empieza la acción.


A partir de aquí, Mortimer empieza una verdadera odisea para tratar de porteger a sus tías. "Lo que quiero decir es que ésto se está convirtiendo en una mala costumbre" les regaña Mortimer a sus tias sobre su "pequeña" cadena de asesinatos.

La única salida que se le ocurre es encerrar en un psiquiátrico a su hermano Teddy. Mientras tanto, las tías Abby y Martha siguen con su obra de "caridad".


Para terminar de rizar el rizo, llega el hermano pródigo, Jonathan, (Raymond Massey) un asesino que monta en cólera cada vez que alguien le dice que se parece a Boris Karloff (éste guiño es uno de los que sólo podían entenderse en la época, pues Boris Karloff era el actor que interpretaba a Jonathan en la obra teatral de Ársenico por compasión) y su compinche el doctor Einstein, el carismático Peter Lorre, que venía de actuar en Casablanca.


El curioso físico de Massey le sirvió para interpreta al presidente Abraham Lincoln.


Personalmente destaco de ésta comedia algunas frases sin parangón, la fotografía del afamado Sol Polito y la impagable presencia de Cary Grant, que no se quedó contento con su interpretación y si muy contrariado con las directrices que le dio Frank Capra para su personaje al que, si tenemos que definir de alguna manera, sería de histriónico. Grant fue la cuarta opción de Capra para interpretar a Mortimer.
Sin embargo y, a pesar de todo, Grant hizo su trabajo y declaró que fue el papel donde más disfrutó.

Grant quería convertirse en un actor de comedia serio. Así que nuestro gentleman, el mejor actor de comedia que haya habido (en mi opinión) tiró de mímica facial exagerada hasta casi degenerar en dibujo animado. Y aún así es lo mejor de la película.



Cada personaje lleva su personalidad al extremo. Mortimer se convierte en el más exéntrico de la película. Las tías Abby y Martha parecen dos de las hadas de La Bella Durmiente (al menos Abby anda igual que una de ellas, lo juro) el tío Teddy es el más loco de los locos y Jonathan el más malo de los malos.

Luego están los secundarios como Elaine y los policias que entran y salen de escena sin demasiada pena ni gloria en ésta obra absolutamente teatral. El principal escenario es el salón de la casa y es curioso que de lo que más se nombra, el sótano, apenas salgan las escaleras unos segundos y nada más. Puro teatro.

Los únicos intérpretes de la obra teatral que repitieron su papel en el cine fueron las tías Abby y Martha y Teddy. Boris Karloff no consiguió el permiso para rodar la película por ser el principal reclamo de la obra de teatro.


Termino ésta entrada reafirmando lo primero que dije, Arsénico por compasión sigue arrancando carcajadas. De hecho, me asombré de que fueran tantas y tan fuertes, gratamente.


Saludos.


jueves, 9 de diciembre de 2010

Caballero Sin Espada (Mr. Smith Goes To Washington) 1939




"Caprada".

No se me ocurre otra forma más tajante de definir esta obra maestra del maestro Frank Capra, valga la redundancia. Cine de principios y de valores, cine de Capra por derecho propio.

Un senador de Washington muere repentinamente. Hay que buscar un sustituto inmediatamente, un sustituto que no haga preguntas, que vote y haga lo que se le diga, una marioneta al fin y al cabo. El elegido es Jefferson Smith (James Stewart), un joven ingenuo que dirige un grupo de exploradores.

El joven Smith llega a Washington como senador y propone una ley que propugna la creación de un campamento nacional de muchachos. Pero el terreno en el que propone que se levante el campamento es el mismo que han elegido los políticos para su proyecto personal en beneficio propio.


Capra nos lleva por la pelicula de la mano de Stewart para mostrarnos a través de los ojos de éste la fe en el sistema político, primero y el desengaño después. Al principio puede parecer una película excesivamente patriotica, pero creo que todas esas imágenes de banderas y estatuas de Lincoln son necesarias para entender el mensaje de la película que, lejos de ser una apología de las virtudes del sistema de gobierno estadounidense, es una ácida crítica al mismo y a la corrupción que se teje dentro de sus redes. Tan crítica que muchos pensaron que no debía estrenarse al borde de la guerra.

Sólo teneis que ver el trailer original para ver como evade el tema principal de la pelicula. Nada que ver.



Jane Arthur en el papel de secretaria del senador Smith es el cerebro pensante del tándem. La experiencia es un grado y la suya en política es crucial para el desarrollo de los acontecimientos.
Arthur es casi la otra mitad de la pelicula. Realiza un trabajo magnífico. No había visto mucho de ésta actriz y creo que habrá que hacer algo al respecto.


Jefferson Smith es acusado de querer quedarse con las donaciones de los niños para el campamento, es víctima de la falsificación de su firma en documentos que nunca ha visto. Pero, ¿que puedes hacer cuando hasta los periodicos están comprados por un tirano, el jefe del partido, Jim Taylor? (Edward Arnold). Crucial la escena en la que los hombres de Taylor atropellan literalmente con su camioneta a una carreta de niños que intentan difundir el pequeño periodico local de Smith y en el que se cuenta toda la verdad.


Gracias a una ténica de obstruccionismo parlamentario, el filibusterismo, mediante la cual se pretende bloquear una ley o un acto legislativo mediante un discurso de larga duración, Smith logra que se le escuche. El congresista tiene la palabra mientras que no se siente o no se detenga su discurso.


Jimmy Stewart realiza una de las mejores interpretaciones que he visto nunca. La pelicula le debe mucho a Stewart, sin desmerecer a Capra ni a los demás actores y actrices. Porque hay una linea muy delgada entre lo simpático y lo rídiculo (como los discursos patrióticos) y Jimmy lo hace no sólo simpático sino también conmovedor, o entre una escena larga y una escena pesada y sobrecargada y Jimmy consigue una escena larga, interesante, dramática y divertida a la vez. El trabajo de Stewart es sublime, de esos que son capaces de hacer unos pocos elegidos.


Mención especial también merece Claude Rains en el papel del senador Joseph Paine, un hombre que cree en el sistema estadounidense pero que finalmente se ha dejado seducir por un sistema corrupto. Se encuentra entre la espada y la pared, el jefe de partido, Taylor, que representa la autoridad y el poder y lo que parece que le recuerda a él cuando era aún joven e idealista, Jefferson Smith. En el fondo le aprecia, pero tiene mucho en juego.



Si no la habeis visto no se a que estais esperando. Y un consejo, mejor verla en versión original subtitulada. El doblaje de Jimmy Stewart es realmente pésimo.

Y ya que en la votación que hicimos sobre quien era vuestro actor favorito Jimmy Stewart obtuvo el primer puesto y la ocasión lo merece, os dejo con este video de 21 Classic Movies sobre el actor. Sólo dura cinco minutos y merece la pena. Que tengais un buen fin de semana. Un saludo.




domingo, 15 de noviembre de 2009

El Invisible Harvey


Los Pooka, dicen, son extrañas criaturillas, duendes que aparecen en los caminos apartados y, en forma de animal, se ofrecen mansamente a los viajeros, llevándolos a través de profundas sendas bajo un fantástico sortilegio, hasta extraviarlos y arrojarlos luego a un cenagal.

Harvey era un pooka que se le apareció en forma de conejo blanco de dos metros a Elwood P. Dowd, un hombre que prefirió ser bondados a inteligente; la bondad hecha persona, la amabilidad y la cortesía reencarnadas en Elwood gracias a la maestría de un genio de la interpretación llamado James Stewart. Hasta ahí no habría ningún problema, sino fuera porque Harvey sólo está dentro de la imaginación de Elwood y además es su más fiel compañero a la hora de ingerir martinis. Elwood, que vive con una hermana y la hija de ésta, nos es presentado como un obstáculo y vergüenza para su familia de la alta sociedad. Por esto, su hermana Veta (Josephine Hull) decide internarlo en un psiqiátrico con inesperado resultado.

Titulada originalmente Harvey y basada en la obra teatral de Mary Chase con un guión de Mary Chase y Oscar Brodney y dirigida por Henry Koster en 1950, Harvey es una comedia que, a simple vista, puede parecernos, sólo eso, una simple comedia más bien tonta para pasar el rato. No hay críticas propiamente dichas en esta película, sin embargo, el concepto de salud mental se cuestiona por completo. A Elwood se le señala por ser un loco, por no ser "normal" pero sólo tenemos que fijarnos en como actúa el resto de personajes y como actúa él para saber que el más "normal" de todos ellos es Elwood, aunque vea a su conejo blanco de dos metros. Al final, el loco es el ejemplo de lucidez. Es más, yo creo que todos terminamos viendo a Harvey en la pelicula, gracias al énfasis de James Stewart.

Elwood ve a un conejo de dos metros, ¿por eso merece ser encerrado? Elwood es feliz, no hace daño a nadie, yo diría que al reves, hace a la gente más bondadosa. Como dice él mismo: Hace años mi madre solía decirme: “En este mundo, Elwood, tienes que ser..” – ella siempre me llamaba Elwood – “En este mundo, Elwood, tienes que ser o muy listo o muy bondadoso”. Bueno, durante años fui listo. Yo recomiendo ser bondadoso.

Contaba Stewart en una entrevista que en la versión original, Harvey medía 1'90, pero que al medir él mismo 1'90 se modificó la altura inicial de Harvey en 2'09 (curioso dato el de los 9 centimetros) para que Stewart pudiera mirar hacia arriba. El actor estaba muy orgulloso de esta pelicula, y no es para menos pues, como siempre, está inmenso en la pantalla, aunque no ganara el Oscar. La que sí se llevó el Oscar como mejor actriz secundaria fue Josephine Hull, la hermana de Elwood en la pantalla, que ya había interpretado el mismo papel en Broadway años antes. La actriz que interpreta a Myrtle Mae, Victoria Horne da un poco de grima pero bueno, creo que de eso se trataba.

El reparto en general es sensacional, el ambiente y el mensaje de la pelicula recuerdan mucho a Fran Capra, que ya es decir algo, sin demerecer al propio director Henry Koster.

Me voy a la cama, a ver si sueño con pookas. Buenas noches.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

¡Qué Bello es Vivir!




¡Qué Bello es Vivir!
(It's A Wonderful Life, 1946)

Este imprescindible clásico de 1946 cuenta la vida de un hombre, George Bailey, el cual ha dedicado prácticamente toda su vida al bienestar de su comunidad y su familia. Al morir su padre, dueño de un empresa de empréstito, George se ve obligado a asumir la responsabilidad de la empresa familiar sacrificando su sueño de ir a la universidad.

Pero la ambición del señor Potter, uno de los accionistas de la empresa, lo lleva al borde del suicidio tras perder (que en realidad lo perdio su tio) una importante suma de dinero con la magnífica frase de "vales más muerto que vivo". Tras ésta "inyección de autoestima", George decide que lo mejor para él y para su familia, y ante el inminente escándalo que se cierne sobre él y su empresa, es quitarse la vida. Pero en él último momento, a George se le aparece Clarence, su ángel de la guarda...


¡Qué bello es vivir! es una pelicula llena de valores; como el ayudar a los demás, el olvidarse de sí mismo, la bondad del ser humano y la importancia de la comunidad. Y sobre todo nos recuerda que recibes lo que das, es decir, la relevancia y trascendencia de estos valores.
Su director, Frank Capra y su actor principal, Jimmy Stewart, no dudaban en afirmar que era su película favorita y, sin duda, Qué Bello es vivir, es una de las peliculas más hermosas de la historia del cine.

Aparte de su mágnifico transfondo, esta pelicula cuenta con unos personajes lleno de matices, magnificamente caracterizados, de personalidad marcada. Reconocemos al bueno y al malo, como en los cuentos de Navidad. De hecho, se dice que la película es una versión muy libre de Canción de Navidad de Dickens. Es una lucha continua entre el bien (Bailey) y el mal (Potter). Un bien y un mal muy bien interpretados, en primer lugar, por su protagonista Jimmy Stewart en el papel de George Bailey. Porque es cierto que es una pelicula interesante por sí misma, por la historia que cuenta, pero es indiscutible que sin Stewart no hubiera sido la misma pelicula. Fue una elección genial porque Stewart era un actor de calidad inmensa y además porque creo que la pelicula pretende que el espectador se sienta identificado con el personaje de Bailey y Stewart me parece un actor muy cercano, no como Gable o Bogart, por ejemplo. La gente puede verse reflejada en el personaje de Stewart; una persona joven que quiere marcharse a la universidad, irse de su pueblo y tener un trabajo mejor. ¿Quien no ha deseado o desea esto? (levanto la mano)
Jimmy Stewart era un actor genial y cercano y nadie mejor que él para este papel de muchacho buenazo y simpático que era Bailey en esta pelicula.

La actriz principal Donna Reed interpreta a Mary, la tipica chica que el espectador quiere que acabe escogiendo George para casarse con ella (en plan maruja). Además, desde el principio la presentan como una de las dos opciones de futura esposa de Bailey, ella o la arpía manipuladora de turno. El final es feliz y George y Mary, terminan casándose y teniendo cuatro hijos repipis y odiosos de pelicula americana.
Donna Reed también realiza una interpretación magnífica. Claro que no se espera menos de alguien que ha ganado un Oscar por De Aqui a la Eternidad.

Por último, y para no extenderme mucho, mencionaré a Lionel Barrymore (Potter), el malo malísimo. Actor estereotipado casi siempre en el papel de gruñón, en ésta pelicula no fue para menos y es que con esa cara...que malvado era el señor Potter...

Y no me puedo olvidar de Henry Travers, el famoso ángel de la guarda, llamado Clarence. Porque si Lionel era la maldad personificada, Henry era la cara oficial del ángel de la guarda de todo el mundo. Memorable su momento en la pelicula gritando "¡ayúdame San José!" cuando un policia se le echa encima...

Todos estos y más personajes conforman una trama espléndida con unos diálogos magníficos y sobre todo muy humanos, que nos hacen pensar y reflexionar sobre nuestra propia vida durante y después de la pelicula.

Qué Bello es Vivir fue nominada a cinco Oscar: Mejor película, director, actor (James Stewart), montaje y sonido. Pero (no sé si lamentablemente) aquel año fue el año de Los Mejores Años de Nuestra Vida, del grandísimo William Wyler.

Al margen de los Oscar ganados, Que Bello es Vivir es una de las mejores peliculas de la historia del cine o al menos, una de las más humanas, pero esa nominación creo que aún no existe. Y para muestra un botón:

«No la hice para los críticos aburridos ni para los intelectuales pedantes. La hice para la gente sencilla como yo; gente que quizás había perdido a su marido, o a su padre, o a su hijo; gente que estaba a punto de perder la ilusión de soñar, y a la que había que decirle que ningún hombre es un fracasado» Frank Capra.


Hoy me despido... cantando: «Búfalo no puede dormir, no puede dormir, no puede dormir...»