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lunes, 14 de junio de 2010

El Apartamento (The Apartment) 1960

Hola a todos. Antes de empezar a escribir sobre la gran pelicula que hoy me he decidido por fin a comentar, me gustaría deciros que mi ausencia de un mes de este blog y de los vuestros, ha sido por falta de tiempo debido a un cambio de empleo y por tanto cambio de horarios, además de más horas de trabajo. Esta es mi quinta semana en mi nuevo trabajo, así que tras el periodo de adaptación que he tenido vuelvo a nuestro blog (gracias White Gold por mantenerlo vivo) y a los vuestros con energías renovadas.


Muchas veces he estado tentada de escrbir sobre esta pelicula. Una pelicula sobre la que es muy difícil escribir porque, como expliqué en su momento cuando hablé de Eva al Desnudo, es la pelicula favorita de muchos cinéfilos. Pero que mejor día que hoy, en su cincuenta cumpleaños, para hablar sobre El Apartamento.

Esta mañana mientras desayunaba, un programa matinal daba la noticia, 50 años del estreno de una pelicula por la que no pasa el tiempo.

Dos veces he visto esta obra, inspirada en Breve Encuentro (1945) de David Lean. Wilder, su director y co-guionista, junto con I.A.L. Diamond, tuvo que esperar 15 años a que se relajara la censura para contar la historia de C.C Baxter (Jack Lemmon), un oficinista gris que alquila su apartamento para encuentros sexuales a sus superiores de la oficina.

La historia, a priori, no puede parecer más simple, pero a pesar de estar calificada de comedia romántica, El Apartamento es más que eso, mucho más, es una severa crítica social a la vida y costumbres sexuales de EEUU, personalizadas en el modo de vida que llevan los jefes de Baxter; y a la corrupción del sistema capitalista, donde los más influyentes abusan de los que están por debajo en la cadena de poder.

La amoralidad de Baxter, también fue criticada en su dia, un tipo que asciende como la espuma en su trabajo a causa de dejar su apartamento a los jefes para que comentan infidelidades. Y no sólo asciende, sino que está contento con el método a través del cual lo ha hecho.

C.C Baxter (Jack Lemmon), amoral o no, despierta en el espectador cierto sentimiento de ternura y simpatía (por no decir lástima). En realidad no se sabe si alquila el apartamento para conseguir un ascenso, porque le hace falta dinero (no recuerdo que le paguen por el alquiler) o simplemente quiso hacerle un favor a un compañero y el tema se le fue de las manos.


La escena en la que Baxter se prepara para cenar y ver Grand Hotel (cosa que al final resulta imposible) es muy descripitiva de la vida del pobre Baxter.

Jack Lemmon, que solía interpretar para Wilder los papeles de hombre corriente, le da al personaje un tierno toque de humanidad.
Consiguió hacer inolvidable e imperecedero a un tipo tan corriente como podemos ser cualquiera de nosotros, con un trabajo normal, un amor platónico y una cena con pollo y pelicula con anuncios. Nada de superhómbres guapos, altos, inteligentes y millonarios. Por eso Lemmon no era un actor corriente.

El amor platónico de C.C. Baxter era Fran Kubelik (Shirley MacLaine), una de las ascensoritas de la empresa donde Baxter trabaja. Una chica corriente, con cara angelical y de la que se enamora, o a mi me da esa sensación, cuando uno de sus compañeros le dice lo difícil que es la chica. Nunca acepta salir con nadie. Su única transgresión a la vista es su nuevo corte de pelo a lo garÇon que, dicho sea de paso, le queda muy bien.

MacLaine interpreta perfectamente el papel de chica, podríamos decir, un poco "mosquita muerta" que esconde sorpresa.


Baxter se prenda de aquella chica formal y simpática, hasta que descubre en la fiesta de Navidad que Fran no es tan inocente como parecía, que es la amante de su jefe (Fred MacMurray) y que, por si eso fuera poco, es la mujer a la que lleva a su apartamento.

Entonces la chica que tanto idolatraba el pobre Baxter se cae del pedestal. Y es cuando empieza a tener problemas de conciencia, ¿debe seguir manteniendo su actual puesto en el trabajo a costa de dejarle la llave del apartamento a su jefe para que mantenga encuentro sexuales con la chica a la que secretamente ama?



Jack Lemmon, Shirley MacLaine y Fred MacMurray

Pues al final y visto lo visto, parece que la comedia de historia simple no era tan simple. Crísticas sociales de costumbres, de forma de vida, de sistemas políticos, dilemas de conciencia se mezclan en una pelicula que comienza siendo una comedia satírica, se transforma en un drama y termina siendo una comedia romántica.


Y cuando de pronto parece que Baxter da por pérdida a Fran y su vida vuelve a la normalidad aparece otro peliguado tema en la pelicula, el suicidio. Y es que Wilder no dejaba de clavar astillas a la sociedad en la menor ocasión. Si no quereis temas que se consideren inmorales o difíciles de tratar, tomad dos tazas.


El Apartamento
, a pesar de su temática ciertamente peliguada para la época, se llevó cinco Oscar, mejor pelicula, director, guión, dirección artística y montaje y está considerada la última película auténticamente realista de Wilder y la continuación de La Tentación Vive Arriba, que también tendrá su lugar en este blog.


Aunque la pareja Lemmon - MacLaine no convencia a su director, los años y el público se han encargado de confirmar que la elección no puedo ser más acertada y el final, simple y delicioso siempre será parte de la historia del cine.

Y a tí, ¿porqué te gusta El Apartamento?