Gente Maja

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jueves, 17 de febrero de 2011

Amarga victoria (Dark victory) 1939




Amarga victoria es una de esas películas del año 39 que se perdió en la confusión. Siempre se habla del año 39 como el mejor que se ha vivido dentro de la historia del cine, sin embargo siempre se nos vienen a la cabeza las mismas películas: Lo que el viento se llevó y El Mago de Oz.

Si tuviésemos que señalar el punto de cocción más álgido del cine, sería este año. Independientemente de las dos películas antes mencionadas, tenemos grandes adaptaciones literarias, como Cumbres Borrascosas; la que quizá sea una de las películas más aplaudidas de James Stewart y Frank Capra, Caballero sin espada; la película que hizo reír a carcajadas a Greta Garbo, Ninotchka; etc.
Todas ellas son un ejemplo de un género particular, y todas, curiosamente, vieron la luz el mismo año.


En este momento nadie era consciente de lo que se había fraguado, pero todas estas producciones fueron el punto de inflexión que necesitaba el cine para vivir su época de máximo apogeo.





De entre toda la artillería pesada anteriormente mencionada, Amarga victoria no ha permanecido en el tiempo ni tampoco ha destacado en el mismo, es decir, ha quedado opacada por otras películas, a pesar de que cuando se estrenó fue un éxito más que sonado para la Warner Brothers, de taquilla, pero también de crítica: "Si Amarga victoria fuese un automóvil, sería un Rolls Royce." , escribió un crítico del Newsweek. Y el New York Times dijo: "Bette Davis está encantadora y fascinante, una de las más sensibles y obsesionantes películas de la temporada."


La película comenzó a rodarse por el empeño (y tozudez) de Bette Davis, quien quedó encandilada por la novela. Cuando le dijo a Jack Warner que comprara los derechos de la misma, éste le contestó que nadie pagaría por ir al cine a ver una película en la que su protagonista camina hacia el más crudo sufrimiento con la agonía de su mano.

Dirigida por Edmund Goulding y con guión de Casey Robinson, basado en la obra de George Emerson Brewer Jr. y Bertram Bloch, de mismo título, narra la historia de una rica heredera que padece un tumor en el cerebro y que poco a poco la va dejando ciega.





La calidad de la interpretación de Bette Davis es enorme. Ella ya había ganado sus dos Oscars, en 1935 por Peligrosa y en el 38 por Jezabel, y aunque por esta película no lo ganó (estuvo nominada) siempre se refería a esta película como "la joya de mi carrera", fue su película favorita de su etapa Warner.

La actriz de reparto, Geraldine Fitzgerald, irlandesa, había desarrollado parte de su carrera en la industria cinematográfica británica, pero no había actuado en Estados Unidos, por lo que podemos decir que fue llegar y besar el santo, pues ese mismo año no participó solamente en esta película, sino también en Cumbres borrascosas. Que ella no estuviese nominada al Oscar a la Mejor actriz de reparto por su interpretación en Dark victory, se debe probablemente a que sí lo estuvo (en esa misma categoría) por Cumbres borrascosas.

Y si Bette Davis desafió su imagen de "chica dura", Humphrey Bogart se desafió a si mismo, pues su personaje se encuentra en las antípodas de lo que estamos acostumbrados a ver en él; Ronald Reagan interpreta a un playboy, aunque en realidad en la película poco se ve de él, salvo beber unas copas aquí y allá; George Brent, una vez más (y no por última vez) da la réplica a una Bette Davis maravillosa (él estando bien, no llega a su altura, para mi gusto).



En la fotografía, Bette Davis y el futuro presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan.



Amarga victoria estuvo nomiada a cuatro Oscars: Mejor película; Mejor actriz principal; Mejor música original, compuesta por Max Steiner, y que ayuda a narrar la histria de forma magistral; y Mejor fotografía en blanco y negro, el director de fotografía fue Ernest Haller, que también lo fue ese mismo año, en Lo que el viento se llevó , película por la que ganó la dorada estatuilla, pero en la categoría de "fotografía a color" en B/N, ganó Cumbres borrascosas.



Aquí, junto a Geraldine Fitzgerald.



Los críticos, historiadores y expertos en cine han concluido que Amarga victoria no estaba al nivel de sus competidoras, y que por eso no ha resistido al paso del tiempo. Particularmente, no puedo estar más en desacuerdo, creo que el guión y la dirección son inmejorables y que la interpretación de Bette Davis es magistral.


Hasta la próxima entrada corazones.

jueves, 29 de abril de 2010

Jezabel


"Nunca un vestido rojo fue tan rojo en una película en blanco y negro"


En esta película Bette Davis demostró como una actriz de "rasgos irregulares" puede resultar sumamente atractiva y arrebatadora. Cuando hay arte y talento, lo demás está de más.

Según dicen, este papel le fue concedido por no conseguir el de Scarlet O'Hara en la mítica Lo que el viento se llevó. La verdad, es que las historias se asimilan: una belleza sureña, egoísta, caprichosa y vanidosa, con dos galanes tras ella y con el marco de la Guerra de Secesión detrás.

Los estudios Warner fueron muy astutos y supieron aprovechar esa fiebre sureña en que se embarcó el país para hacer de esta película un auténtico éxito de taquilla.
Esta película sólo podía ser dirigida por William Wyler, ya que como dijo Bette Davis años más tarde: " William Wyler corrigió todos mis malos hábitos".
La Davis, que era el terror de los directores, se comportaba como un corderito cuando estaba en manos de Wyler.



Bette Davis y William Wyler en un descanso durante el rodaje de "Jezabel"


Jezabel era el proyecto más ambicioso al que se enfrentaba William Wyler y para ello puso toda la carne en el asador. No escatimó tiempo ni dine
ro, pero finalmente el tiempo se le echó encima y la película seguía aún sin terminar, por lo que Jack Warner pensó en sustituirle, algo a lo que Bette Davis se negó rotundamente (evidentemente Jack se replegó pues conocía el carácter de la actriz y sabía que era mejor tener a la mejor estrella femenina del estudio de su parte).

Comenzó aquí la etapa dorada del director con títulos como Cumbres borrascosas, La carta, La loba (estas dos últimas junto a Bette Davis) o Los mejores años de nuestra vida.



Las estrellas masculinas son Henry Fonda y George Brent:
El primero está formidable, sensacional, no se puede esperar otra cosa de él. Estaba empezando a despuntar en Hollywood como estrella; su interpretación es admirable y se hace notar (a pesar de que toda la película está montada alrededor de su protagonista femenina).

Henry Fonda aceptó el papel sólo si quedaba libre el 17 de diciembre de 1937, fecha en la que se esperaba que naciese su hija, la hoy también estrella de cine Jane Fonda. Henry Fonda rodó sus escenas y secuencias antes que el resto, incluso primeros planos aislados que luego serían montados con los de Bette Davis, por lo que ella se vio obligada a dar réplica a un "no oponente". Ahí se demuestra su talla, valía, versatil
idad y que es una actriz como una catedral.


Al igual que en Lo que el viento se llevó, nos encontramos con dos galanes: el imposible amor de la protagonista, más sensible y caballeroso, y su más rudo y directivo pretendiente que no consigue el amor de la amada. La diferencia es qu
e mientras en Lo que el viento se llevó la estrella es el hombre a quien Scarlet no ama, aquí lo es al que Julie (Bette Davis) ama con todas sus fuerzas.


En Jezabel, George Brent hace de segundo galán, pero su forma de actuar es un tanto encorsetada y queda eclipsado por la omnipresente Bette Davis y por su compañero de reparto Henry Fonda.



Es importante también destacar la presencia y actuación de Fay Bainter (tía Belle), ganadora del Oscar a la mejor actriz de reparto por esta formidable interpretación.



Me resulta muy difícil el no comparar Jezabel con Lo que el viento se llevó. Tengo que reconocer que, personalmente prefiero la interpretación de Bette Davis en esta película a la de Vivien Leigh (no con ello quiero decir que esté mal, al contrario está sensacional), sin embargo, la fotografía, la música, la dirección artística y el vestuario son mucho mejor los de Lo que el viento se llevó (desde aquí adelanto ya una de mis próximas entradas).
Secuencias destacadas y curiosidades:

  • La entrada de Bette Davis fue cuidada hasta el último milímetro: debía aparecer vestida con traje de montar. William Wyler le enseñó a coger la cola del vestido con una fusta; hasta una treintena de veces rodaron esa escena. Bette Davis acabó harta, pero cuando vio el resultado quedó totalmente encantada.
  • Para la secuencia del baile, que en un principio
    debía ser rodada en medio día, finalmente fueron necesarias tres semanas.
  • Cuando Bette Davis, de blanco inmaculado se arrodilla ante su amado para pedirle que la perdone por su comportamiento. En ese momento, llega su prometida y se la presenta, dejando KO a Julie.
  • Mi favorita: cuando Julie canta, con una mezcla de rabia e impotencia, pero mostrando una alegría forzada y con los ojos llenos de lágrimas, una preciosa canción con los niños (hijos de los esclavos) de la plantación: sentada en el porche, con su vestido blanco, ese que no quiso el día del baile por pone
    rse el rojo... Sin duda alguna, esta escena demuestra el por qué ella es una de las grandes del cine.
Fay Bainter y Bette Davis con sus Oscars por Jezabel


¿Por qué se llama la película Jezabel? Pues tía Belle se lo explica a Julie tras un trágico suceso del que la joven es culpable:
Jezabel era un personaje bíblico, concretamente reina de Israel. Pues sobre ella recayó la ira de Dios al permitir el culto a religiones paganas, la idolatría, ser una tirana con sus súbditos, y por usar sus encantos sexuales para conseguir todo lo que se le antojaba (esta es la parte que más se ajusta al personaje de Julie, si bien aparece de forma muy velada debido al famoso Código Hays).

El Oscar de Bette Davis por Jezabel

En la imagen, el Oscar de Bette Davis por Jezabel. Este Oscar salió a subasta y fue adquirido por el director de cine Steven Spielberg, que lo donó a la biblioteca de la Academia.

Un beso y hasta la próxima entrada corazones.