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miércoles, 10 de agosto de 2011

María Walewska (Conquest, 1937)




Hoy toca hablar de Greta Garbo, una de las actrices favoritas para los autores y lectores de 24 veces por segundo. Y precisamente de una de sus películas menos conocidas. Que la disfruten.



Maria Walewska (Greta Garbo) es una condesa polaca que conquista el corazón del emperador Napoleón Bonaparte (Charles Boyer), en un principio, por conveniencia política, aunque más tarde acabará enamorándose de él. En esos momentos, Polonia atraviesa momentos delicados en cuestiones políticas y estratégicas y necesita de la ayuda del militar francés. Termina convirtiéndose así en la amante de éste y es abandonada por su marido. Sus desgracias, acaban de empezar...






Retrato de Maria Walewska.



Bella foto (no es de esta película, Maria Walewska, sino de Romance, de 1930) de una guapa Greta Garbo.




Pero, ¿quién fue realmente Maria Walewska? Conocida como "la bella extranjera" o "la puta polaca", se dice que fue "la menos guapa de las amantes de Napoleón", no sé como serían las otras amantes del francés, pero la verdad que comparándola con Greta Garbo, sale perdiendo (juzguen ustedes mismos...).

Nacida en Polonia, se cree que en el año 1789, año de la Revolución Francesa, esta hija de unos humildes burgueses polacos llegó a escalar puestos en la sociedad debido en gran parte a su belleza y a los esfuerzos de sus padres por introducirla en los selectos círculos de la aristocracia polaca. Su suerte fue mayúscula cuando un anciano conde Walewska, que por edad podría haber sido perfectamente su abuelo, se casó con ella.
Al llegar las tropas francesas al país, ofrecen una fiesta en honor del emperador y es allí cuando Napoleón cae rendido ante los encantos de la condesa, sin embargo ella no parecía estar interesada en él. Fueron sus propios amigos los que la empujaron a los brazos del militar para asegurarse su ayuda en la guerra contra Rusia. Finalmente, el anciano conde la repudia y ella termina perdidamente enamorada de Napoleón.
Pasa el tiempo y ella se queda embaraza de un niño, muchos la veían ya como reina de Francia y futura emperatriz de Europa, pero una vez más fue repudiada: Napoleón decide casarse con María Luisa de Habsburgo, miembro de una de las casa reales de más solera en el continente, para asegurarse así la legitimidad de su trono. Ella quedó relegada al puesto de amante.





Cuando en 1814 Napoleón es derrotado, la única persona que se desplaza a verle en su destierro en la isla de Elba es ella, que siempre le fue fiel. Su esposa oficial jamás fue a verle, tampoco sus hijos "legítimos".
Maria muere en 1817, a los 28 años, poco más de un año después de la derrota definitiva de Napoleón en Waterloo.




La película está adaptada, entre otros, por la guionista Salka Viertel, una de las amantes de la sueca. Y al igual que otras de las películas con guión de ella, fue un auténtico fracaso en taquilla y crítica (aunque ésta elogió la labor de los actores principales).
Escribió los guiones para las películas de Greta Garbo que fueron un rotundo y sonado fracaso para la MGM, como La reina Cristina de Suecia, El velo pintado, Maria Walewska o La Mujer de las dos caras. La única que se salva de la quema es Ana Karenina, entonces, ¿por qué la Garbo trabajaba con ella? Es algo que jamás entenderé... Aunque lo cierto es que aunque fueran un fracaso en la taquilla (excepto la película basada en la obra de Tolstoi) y crítica, para Greta Garbo siempre había elogios. Lo corroboro: ésta no pasará a la historia por ser la mejor película de la sueca, pero cuando aparece en pantalla, yo por lo menos, me quedo boquiabierto. Su compañero de reparto está que se sale también.

En cifras, la película tardó 127 días en rodarse y costó al estudio 1'4 millones de dólares en pérdidas.




Curiosidades:

- Está basada en la novela Pani Walewska, de Waclaw Gasiorowski.
- Fue dirigida por Clarence Brown y Gustav Machatý, aunque éste último no está acreditado;
- Tras la muerte de Irving Thalberg, la MGM decidió gastarse más dinero en decorados y vestuario y menos en guiones, y ésta fue una de las primeras películas en seguir esa fórmula;
- Estuvo nominada a dos Oscars: Mejor actor principal (Charles Boyer) y Mejor dirección artística;
- La Garbo interpreta a una adúltera por cuarta vez consecutiva (El velo pintado, Anna Karenina y Margarita Gautier fueron sus tres trabajos anteriores a este film).




Bello perfil de la sueca Greta Garbo.



Hasta la próxima entrada corazones.

domingo, 26 de junio de 2011

Luz que agoniza (Gaslight, 1944)




George Cukor dijo una vez que siempre se olvidaba que Luz que agoniza era una pieza teatral adaptada al cine. Argumentaba que el guión era muy hábil, un melodrama puro y simple, dentro de la mejor tradición cinematográfica.

La historia se desarrolla en el Londres victoriano. A George Cukor le hubiese encantado filmar parte del metraje en Londres, sin embargo era inviable trasladarse a Inglaterra en plena II Guerra Mundial, por lo que fue rodada íntegramente en estudio. Es por ello por lo que abundaba la niebla artificial, lo único que no gustó al director. Pero la espesa niebla que se ve en las calles de la capital británica no tiene ni punto de comparación con la niebla que encontramos en la mente del protagonista, Gregory Anton (Charles Boyer), uno de esos tipos encantadores, lobo con piel de cordero, que al llegar a casa cuelgan en el perchero su disfraz y sacan a pasear al monstruo que llevan dentro. Paula (Ingrid Bergman) está tan enamorada de él que prefiere torturarse a desengañarse. Aunque por suerte para ella se cruzarán en su camino Miss Bessie Thawaites (Dame May Whitty) y un comisario de Scottland Yard, Brian Cameron (Joseph Cotten).

Cuando de madrugada, en ese siniestro caserón, las luces empiezan a apagarse y el tintineo de la llama de las lámparas de gas empieza a disminuir, el presagio es de que nada bueno va a ocurrir. Si a ello le sumamos los ruidos en el piso de arriba, los escalofríos de la protagonista son entendibles. Pero nosotros jugabos con ventaja, sabemos más que ella, sabemos lo que ella se resiste a saber: sin embargo ella es tan ingenua y él tan malvado que le hará dudar de sí misma hasta conseguir que roce la locura.





Cuando las llamas de las lámparas de gas comienzan a tintinear, es señal de que la bestia se ha despertado...






Luz que agoniza fue el primer trabajo de Cukor para la MGM tras licenciarse en el ejército. Este director de actrices ya se quedó con las ganas de trabajar con Ingrid Bergman en Un rostro de mujer, que finalmente fue a parar a Joan Crawford.

"Entre toma y toma yo solía ir a charlar con los actores para darles pequeños consejos, quizá un poco de ánimo para ayudarles a mantener la concentración. A la señorita Bergman le comenté un chisme un poco a la ligera y ella me lanzó una mirada... ¡Qué mirada! Acto seguida y con cierta frialdad me dijo: 'Ya me lo habías contado' '¿Ah, sí?' -dije yo, y luego pensé: 'Tendrás que tener más cuidado con esta joven sueca'. Pero luego lo reconsideré y pensé que nada de eso, que sería ella la que tendría que tener cuidado conmigo y acostumbrarse a mi modo de trabajar. Y así lo hizo. Y nos hicimos grandes amigos" George Cukor.


Ingrid Bergman ya había demostrado de sobra lo que era capaz de hacer delante de las cámaras, como en Casablanca o ¿Por quién doblan las campanas?, pero en la débil piel de Paula Alquist es donde realmente demostró lo que era. Y los críticos no tuvieron más remedio que reconocérselo: "La señorita Bergman está soberbia en su delirante papel. Su elegante y emotiva actuación no puede sino encandilar al espectador", Frank Leyendecker, de Film Bulletin; "Ingrid Bergman es una de las mejores intérpretes del panorama cinematográfico, y ofrece la mejor actuación de su carrera hasta la fecha... Bajo el hipnótico embruo de Boyer, se enardece llena de pasión o se queda postrada lánguideciente", Jim O'Connor, New York Journal-American.

A George Cukor tampoco le falló la intuición con Angela Lansbury, que encarna a Nancy, la criada. Se la recomendó John Van Druten, director de esta obra en el teatro, y en esos instantes ella se encontraba trabajando en unos grandes almacenes en plena campaña navideña. Es un personaje muy importante, pues contrasta con la inocente y angelical Paula. Según Cukor "tenía una boca de lo más huraña, y el rasgo de quien está esperando sexo", pero cuando le hizo la prueba de cámara quedó atónito, estaba perfecta.








Con quien también estaba encantado era con Charles Boyer, en su opinión, un actor fabuloso. Ingrid Bergman lo calificó como uno de los hombres más brillantes con los llegó a trabajar. Esta fue la primera de las tres películas en las que trabajaron juntos: la segunda sería Arco de triunfo y la última Nina. Sin embargo esta es la que ella definió como la experiencia de su vida.




Arriba, Ingrid Bergman junto a Charles Boyer. Abajo con Joseph Cotten.




Para finalizar, un par de curiosidades:

- Una primera versión cinematográfica de Gaslight se rodó en el año 39 en Gran Bretaña dirigida por Thorold Dickinson, película que la MGM trató de esconder por todos los medios para que su película no fuese presentada por los críticos como un remake. De echo, en Inglaterra este film se llamó Murder in the Thorton Square.
- Patrick Hamilton, autor de la obra de teatro en la que se basó la película que hoy nos ha ocupado, también fue el autor de La soga, que más tarde Hitchcock llevó al cine.




George Cukor e Ingrid Bergman conversando de forma distendida durante un descanso del rodaje de Luz que agoniza.


Hasta la próxima entrada corazones.



*Información extraída de los textos sobre la película de Julio José Ordavás.